Lejos del ruido digital y de la cultura del impacto instantáneo, se celebró ayer jueves 22 de enero una edición más de Diálogos, ese formato creado por el Área de Cultura en la Biblioteca Municipal San Zoilo, que volvió a demostrar su pertinencia al crear espacios donde la palabra no compite, se complementa para converger ideas.
En esta ocasión, el encuentro reunió al productor musical antequerano MATNED que fue presentado, para intercambiar ideas sobre el arte, por el propio Concejal de Cultura, José Manuel Medina Galeote, que es un consagrado artista plástico.
Más que una charla al uso, lo que se produjo fue un cruce honesto de miradas en torno a una cuestión tan antigua como vigente: el arte entendido desde lo local frente a su aspiración universal.
Lo que podría haberse interpretado como un contraste entre la solemnidad del lienzo frente al pulso electrónico del sintetizador, terminó revelándose como un espejo. Tanto la esencia artística en la pintura como la producción musical compartían una misma inquietud en la búsqueda de un lenguaje propio.
La conversación dejó claro que el vértigo creativo no distingue disciplinas. Frente a un lienzo en blanco o ante una pantalla de producción musical, el vacío inicial es el mismo. Medina Galeote lo expresó con precisión: «no existe diferencia entre trazar una línea y construir un sonido cuando ambos nacen de una necesidad auténtica de expresión».
MATNED, joven creador que procesa la realidad a través de frecuencias y beats, sorprendió por una madurez poco habitual. Lejos del relato fácil del éxito digital, habló de disciplina, constancia y método. Una ética de trabajo que, como se apuntó durante el diálogo, podría tener raíces en su pasado como deportista autoexigente en distintas fases del balonmano antequerano.
… Y poco a poco desde una batuta bien llevada por José Manuel Medina Galeote, que no paraba de preguntar esencias comunes entre disciplinas artísticas diferentes, se estableció un puente entre dos mundos.

Matned es un DJ y productor nacido en Málaga, que ha sabido posicionarse como una figura sólida dentro de la escena electrónica nacional. Su estilo se caracteriza por una fusión poderosa de grooves profundos, percusiones quirúrgicas y una energía de pista que conecta de inmediato con el público. Ha firmado lanzamientos en sellos de renombre como Clarisse Records, y sus producciones han sido apoyadas por pesos pesados de la escena internacional como son Paco Osuna, Marco Carola, Cloonee, Melanie Ribbe, Chelina Manuhutu, entre otros. Su música combina precisión técnica con identidad artística, logrando destacar dentro de un panorama competitivo y globalizado. En cabina, Matned despliega sets dinámicos que mezclan lo mejor del minimal, tech y techno groovero, habiendo llevado su sonido a reconocidas salas nacionales como son Pandora (Sevilla), X Private (Madrid), True Club (Málaga), Chimenea (Sierra Nevada), entre otras. Su experiencia tanto en estudio como en directo lo convierten en un artista versátil y comprometido con la evolución constante de su sonido.
MATNED compartió que su impulso creativo surgió a partir de una crisis de ansiedad. En un contexto cultural donde prima la pose y el perfeccionismo impostado, esta confesión resonó como un gesto valiente, al menos para mí, porque me llevó pensar que el arte a veces aparece no solo como producto, también como refugio y herramienta de sanación. Lejos del romanticismo que atribuimos al sufrimiento, el diálogo puso sobre la mesa otra idea esencial, crear también es una forma de ordenarse por dentro.
No hubo complacencia. Se habló sin rodeos de la llamada “música comestible”, esa producción de consumo rápido que llena plataformas y se desvanece con la misma velocidad. Ambos estaban de acuerdo en alejarse de las modas. Frente a ella, se defendió la obra con alma y con calma, la que aspira a perdurar.

El verdadero valor de este diálogo radicó en su contexto. Antequera, ciudad de peso histórico y clasicismo cultural, acogió una conversación capaz de agitar nuestras inercias.
La diversidad del público, desde perfiles académicos y artísticos, hasta jóvenes vinculados a la música electrónica, evidenció que existe una audiencia dispuesta a escuchar cuando el discurso es honesto.
El mensaje fue muy claro en el reto del discurso inicial sobre la proyección del arte: lo local no es una limitación, sino un punto de partida hacia un ámbito universal.
Puede que una de las ideas que lanzó MATNED al contar su trayectoria fuera una proclama iíntima que le ha hecho seguir adelante en momento duros de su actividad creativa. Él lo llama “Plan de Dios”, concepto con el que definió su fe inquebrantable en el proceso creativo, no alude a destino ni azar, sino a compromiso absoluto con una visión personal, incluso cuando el camino no es evidente.

El diálogo no habría alcanzado su verdadera profundidad sin la participación activa y cómplice de la audiencia, que transformó la biblioteca en un foro vivo de reflexión ciudadana. Las intervenciones del público no solo aportaron calidez, sino que sirvieron para validar el impacto de MATNED más allá de los nichos generacionales. Algunas personas mayores que, venciendo prejuicios sobre la música electrónica, confesaron haber quedado cautivadas por la madurez y la espiritualidad del artista, hasta las voces que exigieron un mayor compromiso institucional para que el talento antequerano no se vea obligado al exilio creativo.

El intercambio de ideas subrayó una verdad colectiva, que Antequera está ávida de referentes jóvenes que, como MATNED, hablen con la honestidad de quien ha forjado su arte en la disciplina y la superación personal.
Este nuevo Diálogo celebrado en la Biblioteca Municipal de Antequera fue mucho más que una conversación sobre el arte de la música o de la pintura. Ya que dialogar es, ante todo, reconocerse en el otro. Mientras muchos gritan para ser vistos, José Manuel Medina Galeote y MATNED eligieron hablar para comprender, ser comprendidos y ayudarnos a entender los hilos de la creación artística en mundos diferentes.






