Gerónimo Villena | El humanista que resucitó la fotografía andaluza

«Un foráneo en el paraíso» | ChLL para atqmagazine

De Priego de Córdoba a Barcelona, para terminar echando raíces hace treinta y cinco años en Antequera, el nombre de Gerónimo Villena está ligado indisolublemente al resurgir cultural de la Fotografía en Andalucía. En 2017 asumió el reto quijotesco de reactivar una Federación Andaluza de Fotografía completamente paralizada, transformándola en un gigante de casi setenta colectivos.

Resulta difícil discernir si es un gestor con alma de artista o un fotógrafo con una insólita capacidad de liderazgo. Por fortuna, Antequera no ha tenido que elegir, agradecemos las dos facetas. Sus gestiones lograron también la concesión para Antequera de Sala Oficial de la Federación Internacional de Arte Fotográfico (FIAP), en equipo con Alfredo Sotelo, quien fuera presidente entonces de la Agrupación Fotográfica Antequerana. Un hito impensable para un municipio de cuarenta mil habitantes cuando se la disputaban grandes capitales de España.

Aunque su porte serio y una impronta imponente puedan hacer pensar a primera vista en un hombre distante, basta un minuto de conversación en petit comité para descubrir que esa fachada es solo el sutil envoltorio de un auténtico espíritu del Renacimiento, un humanista infiltrado en los siglo XX y XXI que ha combinado la gestión de grandes estructuras con la sensibilidad del poeta, el misticismo del montañero, el humor afilado de quien ha visto La vida de Brian «catorce veces» y la capacidad de observar del artista Fotógrafo.

Foto prestada por Pedro Serrano

Hoy en día alejado de los focos institucionales, regresa a la pureza analógica de su cámara y al blanco y negro para hacer retiros frecuentes en el campo, buscando en la Naturaleza el contrapeso perfecto a una vida entregada a la colectividad. Pero afortunadamente no se ha ido del todo, y sabe disfrutar también de la vida cultural de la ciudad.

Gerónimo no nació en Antequera, vino al mundo en Priego de Córdoba y se curtió en la efervescencia urbana de la Barcelona de su juventud; pero el destino y el magisterio de su mujer, prestigiosa profesora y directora de instituto, destinada aquí hace ya treinta y cinco años, lo trajeron a nuestra ciudad. Desde entonces, su nombre aparece de forma recurrente en las hemerotecas locales, ligado a la dinamización cultural y deportiva como aficionado, al balonmano, al teatro, a la poesía y a la mítica Asociación Fotográfica Antequerana (AFA).

Pero Gerónimo Villena, por entonces ya ejercía como vicepresidente de la Asociación Fotográfica Antequerana junto a su inseparable compañero el presidente durante muchos años Alfredo Sotelo
(del que también hablaremos pronto por aquí). Buscó la forma de despertar al gigante de la Andaluza y presentó un proyecto riguroso y, junto a un equipo tenaz, inició una travesía kilométrica por toda la comunidad autónoma para convencer a las agrupaciones moribundas de que el resurgir de la Federación Andaluza era posible.

Los resultados de aquella «locura» de gestión parecen de ficción. En apenas cuatro años, la Federación Andaluza pasó de 4 agrupaciones a 68 colectivos vibrantes. Creó la Liga Andaluza de Fotografía y propulsó la primera Liga Española de Fotografía. Logró que los fotógrafos andaluces compitieran de tú a tú y ganaran los premios nacionales más prestigiosos frente a potencias históricas como Cataluña o el País Vasco. Consiguió que la Federación Internacional del Arte Fotográfico (FIAP), que engloba a 160 países, abriera su primera sala oficial de España aquí, en Antequera. Una carambola de gestión impensable para una ciudad de cuarenta mil habitantes, pero que bajo su empuje se convirtió en realidad.

Su interesante labor en la Confederación Española de Fotografía durante ocho años, donde ejerció como responsable de convenios y vicepresidente, le valió el reconocimiento más alto al que se puede aspirar: ser nombrado Presidente de Honor de la Federación Andaluza y Miembro de Honor de la Nacional.

Superada esa intensa etapa institucional que absorbió su tiempo cerebral y creativo, Gerónimo ha vuelto hace pocos años a su esencia vital, a la cámara, a disfrutar de la literatura y a sí mismo.
Como creador, rechaza con orgullo el término «aficionado» y prefiere definirse como un fotógrafo amateur en el sentido más puro y noble de la palabra latino-francesa con significado de «el que ama profundamente lo que hace».
Hoy es considerado «la mirada entrenada y el refugio del silencio». Huye del circuito competitivo de los concursos para volcarse en las exposiciones compartidas. Su ojo está milimétricamente entrenado para el blanco y negro. El ochenta por ciento de su obra carece de color porque, según confiesa, él ya capta la mirada, filtrado por las luces, los contrastes y las sombras de la tradición analógica en la que se formó en los laboratorios de AFA.

Tras años capturando rostros anónimos, la vibración de la calle con su aclamada exposición Pasos Perdidos (que Canal Sur exhibió por toda Andalucía durante tres años) o el latido musical en los festivales de Jazz y Blues de Antequera,donde ejerció de cronista visual oficial y firmó portadas memorables, un grave revés de salud en forma de estenosis medular le obligó a reinventarse. Al no poder cargar con pesados equipos, adaptó su tecnología a cuerpos más ligeros y regresó sus pasos hacia la naturaleza.

Evocando al escalador que fue en su juventud, ahora se camufla en el campo con un teleobjetivo buscando el vuelo de las aves. Es en la fauna pura donde encuentra el contrapeso perfecto a su vida pública, la soledad y el silencio necesarios para quien ha entregado tanto tiempo a la colectividad.

«La literatura y la poesía las he tenido siempre a un nivel mucho más personal, reservado y callado. Ahí no entra el ego del artista; ese ya lo tenía cubierto con la fotografía». | Gerónimo Villena

El humanista reservado que es, encuentra en esa intimidad desprovista de vanidad el medio feliz donde Gerónimo se revela como el «estudiante» de filosofía, el escritor de intimidades poéticas, el actor curtido en el teatro barcelonés, el pregonero de los Estudiantes, el coleccionista voraz de cómics clásicos de culto de los ochenta como Totem, 1984 o El Víbora, …

Es un hombre social, accesible y generoso, que jamás ha dicho «no» a una agrupación fotográfica que le pidiera ayuda por lejana que estuviese, pero que sabe perfectamente cuándo retirarse a su cuartel de invierno en Priego o Antequera para escribir, leer y pensar.

Me dice Clara, una amiga común, que Gerónimo Villena es un conversador fascinante, que utiliza el sarcasmo inteligente y el humor incisivo como herramienta seria para recorrer la existencia. Y yo lo he comprobado un rato charlando con él.

Antequera tiene la fortuna de contar entre sus vecinos con el que fue un activo cultural y cronista visual de la calle y del campo; un hombre de apariencia imponente pero de sonrisa pronta que, aunque a veces prefiera el silencio del escondite fotográfico, ha dejado una huella imborrable, nítida y perfectamente enfocada en la historia cultural de nuestra tierra.

A fin de cuentas, la trayectoria de Gerónimo Villena demuestra que el verdadero arte no consiste en acumular medallas, sino en saber mirar donde otros solo pasan de largo. Ya sea un acorde de blues atrapado en un rincón de Antequera, el aleteo fugaz de un ave en la sierra, o el resurgir de una federación entera que todos daban por muerta, él ha demostrado tener la paciencia del escalador y la precisión del cirujano visual.

Se define a sí mismo con ironía como un hombre serio, pero su vida es el reflejo de una rebelión constante y apasionada contra la apatía. Gerónimo sigue ahí, con la cámara al hombro y el ingenio intacto, recordándonos que, aunque el mundo insista en rodar a todo color, muchas verdades profundas y las historias más bellas se siguen escribiendo con la fuerza eterna del blanco y negro.

¿Cuál es ese libro de cabecera que ha marcado tu vida y al que siempre regresas?
“El Lobo Estepario” de Hermann Hesse.

Si tuvieras que rescatar el primer disco que compraste o que te marcó en la juventud, ¿cuál sería? Mediterráneo de Joan Manuel Serrat.

¿Qué personaje de la historia universal te genera una mayor fascinación o respeto?
Jesús de Nazaret.

Una película que nunca te cansas de ver y que consideres una obra maestra a tu manera.
La vida de Brian de los Monty Python.

¿Qué significa el éxito para ti en el plano profesional y vital?
El éxito puede ser un reconocimiento pero siempre efímero y nunca se le debe tomar en serio.

A lo largo de tu vida, ¿cuál ha sido el mejor consejo que recibiste de tus padres?
Sé siempre buena persona o al menos inténtalo.

¿Un cómic?
TOTEM

¿Tu lugar favorito?
Aún está por descubrir entre muchos.

¿Una banda de música?
Led Zeppelin.

¿Una cualidad de la amistad?
La lealtad.

En el plano artístico, ¿prefieres el romanticismo del blanco y negro analógico o las posibilidades del editado digital?
Analógico

Si tuviéramos que perdernos contigo en Antequera, ¿cuál es tu rincón predilecto?
Las vistas de Antequera desde La Muralla y el Arco de los Gigantes.

Más allá de tu profesión, si pudieras elegir otra forma de «ser» e incidir en el mundo, ¿qué te habría gustado ser?
Filósofo.

Cuando ves a un ave en pleno vuelo, ¿qué concepto o sentimiento te viene a la mente de inmediato?
Libertad

¿Cómo sería la vida o el mundo si nos faltase el sentido del humor?
Un sinsentido.

¿Qué pensador o filósofo consideras que ha estructurado mejor tu forma de ver la existencia?Jesús de Nazaret.

Una recomendación literaria
«Antología poética» de Juan Ramón Jiménez.

¿Cuál es, a tu juicio, el autor cumbre de la literatura?
Miguel de Cervantes y Jorge Luis Borges

Otros autores o textos espirituales o históricos que consideras una influencia esencial en tu pensamiento?
Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda, Textos gnósticos, La biblioteca de Qumrán, entre muchos otros.

Un verso o poema que lleves siempre grabado en la memoria.
«El viaje definitivo», de Juan Ramón Jiménez.

¿Con qué corriente filosófica o de pensamiento te sientes más identificado hoy en día?
Estoy antiguo, soy un humanista en el buen sentido de la palabra bueno.

A la hora de leer o disfrutar del arte, ¿prefieres el formato digital o sigues fiel al papel físico?
Al papel y al arte físico.

¿Para qué sirve la literatura en los tiempos que corren?
La literatura …puede ser un refugio pero a favor del mundo

¿Una Palabra que defina tu estado actual?
Serenidad

Artísticamente hablando, ¿qué te aporta el blanco y negro que no consiga el color?
El blanco y negro define y me acerca a mi presente.

¿Existe para ti la soledad creadora?
Sí, por supuesto, es la soledad buscada y amada.

Se te considera el gran artífice y dinamizador del impulso de la Fotografía en Andalucía. ¿Cómo valoras hoy ese enorme logro colectivo?
No fui solo, fuimos un grupo, un equipo de personas que pensamos que era necesario dignificar, divulgar y potenciar la fotografía andaluza, hacer visibles a nuestros compañeros fotógrafos y su calidad fotográfica. El esfuerzo y el enorme trabajo ha merecido la pena, hoy podemos sentirnos orgullosos de ser partícipes de la expansión a todos los niveles de la fotografía andaluza a nivel nacional e internacional.

Cuando buscas inspiración o crecimiento interior, ¿cuál es el lugar ideal para ti?
El lugar para ello no siempre es un sitio físico, es la duda, la no certeza, la que genera una evolución dentro de uno mismo, y las que nos hacen más humanos.

¿Qué significa Antequera para ti?
Antequera es Historia viva, con letras grandes, nos deja pasear por ella y nos hace minúsculos frente a su grandeza….es altiva pero generosa, es sabia pero humilde, es poderosa pero acogedora, nos ama a los nativos y a los de fuera… solo hay que olerla y pasearla…y después….solo amarla.

¿Una frase que te acompañe siempre?
El poema del que ya te he hablado: El viaje definitivo de Juan Ramón Jiménez.
(Pues te confieso que también es uno de mis favoritos. Lo saben bien en el Grupo ‘Rapsodia de Música y Poesía’ a quienes siempre les pido que lo reciten)

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando.
Y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes el cielo será azul y plácido,
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y lejos del bullicio distinto, sordo, raro
del domingo cerrado,
del coche de las cinco, de las siestas del baño,
en el rincón secreto de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu de hoy errará, nostálgico…
Y yo me iré, y seré otro, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.
(Viaje definitivo.Juan Ramón Jiménez)

¿Qué fotógrafos o fotógrafas consideras referentes hoy en día?
Esta pregunta no puedo responderla, solo crearía desigualdades y penosas comparaciones innecesarias. Conozco a muchas/os fotógrafas/os, tanto a nivel andaluz, nacional e internacional y lo más importante es encontrar su fotografía en el momento justo en que la necesitas para seguir creciendo fotográficamente y personalmente y por supuesto disfrutar de la amistad y de haber compartido parte del camino.


Algunas otras anotaciones tomadas a vuela pluma sobre Gerónimo Villena

Perfil Profesional Previo
Antes de su jubilación, ejerció como alto directivo de Telefónica, gestionando las áreas de Andalucía Oriental y Canarias; una sólida experiencia ejecutiva que marcó su eficiencia y pulso organizativo en el sector cultural.

Cargos en la Confederación Española (CEF)
Formó parte de la junta directiva nacional durante 8 años. Durante este tiempo fue Vicepresidente, vocal de convenios nacionales y el creador y gestor (durante 4 años) de la primera Liga Española de Fotografía.

Hitos para la Cultura de Antequera
Por sus contactos en la Confederación Española y su eficacia demostrada, juntamente con Alfredo Sotelo y el apoyo vital del Ayuntamiento, logró que la primera Sala FIAP (Federación Internacional del Arte Fotográfico) de España se instalara en Antequera. Además, atrajo el Congreso Nacional de la CEF, el congreso de AEFONA (Asociación Española de Fotógrafos de la Naturaleza) y ejerció como director del certamen nacional El Ojo de Antequera.

Vínculo con el Blues y la Música
Ha ejercido como fotógrafo de cabecera en festivales como el de Cazorla o el de Antequera. Es el autor de la icónica portada y de gran parte de las imágenes del libro conmemorativo de los 25 años del Festival de Blues de Antequera.

Exposiciones destacadas actualmente en ruta
Pasos Perdidos (con Antonio Espárraga): Una aplaudida muestra de fotografía callejera que fue adquirida por Canal Sur y expuesta de forma itinerante en sus salas y museos durante tres años. Recientemente ha girado por salas FIAP de Asturias y continúa su ruta nacional.
Retratos Musicales («Nono» García): Un proyecto centrado en músicos callejeros que ya acumula 14 salas a nivel nacional.

Letras y Premios Literarios Mantiene la literatura en un plano más íntimo y personal. Es el ganador del Premio de Poesía «El Palenque» en Priego de Córdoba y actualmente sigue colaborando con poemas y fotografías en publicaciones culturales como la revista y periódico Adarve.
¿Archidona? ¿Otros premios?

El legado del Cómic
Su juventud en la Barcelona de los 70 y 80 lo convirtió en un ferviente coleccionista de cómics clásicos y de culto (Totem, 1984, El Víbora), cabeceras que educaron su sentido del humor y su particular estética visual.

Títulos y Reconocimientos Honoríficos
Su entrega desinteresada le ha valido las máximas distinciones de las instituciones fotográficas:
Miembro de Honor de la Confederación Española de Fotografía (CEF).
Presidente de Honor de la Federación Andaluza de Fotografía (FAF).
Socio de Honor de la Agrupación Fotográfica Antequerana (AFA).
Socio de Honor de la Asociación Afopriego.


Gracias, Gerónimo, por tus años dedicados (imagino que en muchos momentos a dentelladas secas y calientes), junto a otros, a construir los cimientos, equipos humanos y estructuras que hoy posicionan a Antequera y a toda Andalucía en el mapa fotográfico internacional. Tu labor de gestión ya es historia hermosa de nuestra tierra; ahora nos queda seguir disfrutando de tu mirada limpia, de tu silencio creador y de tu arte.»