Montse Delgado | ¿Quién es esta artista tan singular?

«Un foráneo en el paraíso» | ChLL para atqmagazine

Las integrantes del Taller Municipal de Copla que organiza el Área de Mayores, Familia, Infancia y Equidad del Ayuntamiento de Antequera, hablan maravillas de su profesora, que es una cantante famosa, una persona estupenda, ¡Un lujo de profesora! …

Y yo sospechaba que, detrás de esa respuesta tan abrumadora de piropos artísticos y humanos hacia Montse Delgado, habría una historia interesante…

Este viernes, 2 de octubre, en Antequera, estará en la inauguración de la 32 Muestra de Fotógrafos Antequeranos. Les va a regalar un par de temas. Lo hará acompañada por algunas de las voces que ella misma está ayudando a descubrir en el Taller de Copla de nuestra ciudad, del que es profesora desde el pasado año.

El dossier artístico de Montse Delgado la define como una “artista polifacética”. En su caso, no parece una de esas palabras que se escriben en un currículum para ocupar espacio. No necesita dárselas de nada, ya ha demostrado su grandiosidad artística y de cualidades humanas.

Se ha formado en canto e interpretación con diferentes profesionales de Andalucía y, aunque su pasión por la música abarca muchos estilos, fue en la copla donde encontró su verdadera vocación. Su trayectoria la ha llevado por numerosos escenarios de Andalucía y de otros lugares, y a lo largo de los años ha producido y dirigido distintos espectáculos de copla, además de participar en trabajos discográficos.
También ha desarrollado una faceta como actriz en obras de teatro y musicales.

Es decir, Montse no solamente interpreta historias, también sabe construirlas desde dentro.

Y pudiera ser por eso que, cuando habla de la copla, no habla únicamente de canciones. Habla de personas. De mujeres. De memoria. De sentimientos. De aquello que nos pasa por dentro y que, a veces, solo sabemos explicar cantando.

En 1995 llegó uno de esos momentos que dejan huella en una trayectoria artística. Su participación, siendo aún muy joven, junto a Marifé de Triana en Lo que yo te cante.

Han pasado muchos años desde entonces y por el camino han quedado escenarios, proyectos, televisión, teatro, grabaciones y muchas horas de estudio. Porque detrás de una voz que parece espontánea suele haber algo bastante menos espontáneo: trabajo. Mucho trabajo. Afortunadamente nunca le ha faltado, es más, le sobra.

Montse lo sabe muy bien. Cuando le pregunto cómo se consigue ese equilibrio entre la técnica vocal y la emoción, responde con una frase que podría servir como resumen de su filosofía artística.
“La técnica sostiene la voz, pero es la emoción la que consigue que una canción llegue al alma.
La técnica permite cantar. La emoción consigue que alguien escuche».

Entre sus proyectos hay uno que merece una atención especial, ha despertado mi curiosidad y he indagado en él: Con nombre de mujer, una conferencia musical de aproximadamente una hora y cuarenta y cinco minutos, con guion y dirección de la propia Montse Delgado y coordinación de Agustín Castro. Aquí aparece otra Montse: la creadora.



Tengo entendido que no es un simple recital. Es una conferencia musical, pero también un recorrido por la historia de la copla y, a través de ella, por la historia de muchas mujeres. Y que abordas la copla como una historia de igualdad y libertad. ¿En qué momento la copla dejó de verse como un género del pasado para transformarse en el altavoz de la mujer libre?
Creo que la copla nunca fue realmente un género del pasado. Lo que cambió fue nuestra manera de escucharla y de entenderla.
Durante mucho tiempo se la quiso encerrar en una época, pero cuando volvemos a sus letras descubrimos mujeres que aman, que sufren, que desean, que deciden, que se equivocan y que, muchas veces, desafían las normas de su tiempo. Mujeres con una voz propia, aunque la sociedad no siempre estuviera preparada para escucharla.

Hoy la copla puede convertirse en el altavoz de una mujer libre, valiente y dueña de su propia historia. Y ahí está, para mí, su verdadera modernidad: en contar emociones universales desde una voz femenina que ya no pide permiso para sentir, para elegir ni para ocupar un escenario. La copla no ha dejado de avanzar; hemos aprendido a mirarla con otros ojos.


El espectáculo se sirve de fragmentos de canciones para acercarse a las costumbres de diferentes épocas y a las imágenes que la copla ha transmitido de la mujer. Y lo hace partiendo de una circunstancia que no deberíamos olvidar.
Durante la posguerra, la copla formó parte de la educación sentimental de varias generaciones gracias a su enorme popularidad y difusión. Hay canciones que escuchábamos de pequeños sin entenderlas demasiado. Luego crecemos. Y un buen día volvemos a escucharlas y descubrimos que algunas historias eran bastante más duras de lo que imaginábamos.

La Lirio, La Zarzamora, María de la O, La Parrala y tantas otras hablan de amor, dolor, desengaño, deseo, habladurías, pasión y desgarro. En definitiva, hablan de sentimientos. Montse los cuenta, pero también los canta. Y hace partícipe al público, que deja de ser mero espectador para convertirse en parte de la historia.
Ahí parece estar, me dicen las reseñas de prensa, uno más de los atractivos de Con nombre de mujer. Es didáctico sin resultar «académico», emocional sin caer en el sentimentalismo y participativo sin necesidad de grandes artificios escénicos. La historia de la copla se convierte así en una historia de vida.

Estoy deseando asistir a su próxima conferencia por estas tierras antequeranas. | ChLL

La modernidad de la copla está precisamente en contar emociones universales desde una voz femenina que ya no pide permiso para sentir, elegir, ni ocupar un escenario… | Montse Delgado

Desde el pasado año, Montse forma parte también de la vida cultural de Antequera como profesora del Taller de Copla que organiza el Área de Mayores, Familia, Infancia y Equidad del Ayuntamiento. Y que está teniendo un éxito impresionante. Aquí aparece otra de sus facetas cercanas. Esta mujer no para en los escenarios y sin embargo encuentra un hueco para enseñar.

Cuando le pregunto qué intenta enseñar a quienes acuden a sus clases, no comienza hablando de afinación, respiración o técnica. Habla de saber vivir con el miedo.
Lo primero que intento enseñar es que la copla no es algo antiguo que haya que aprender de memoria, sino algo vivo que hay que sentir.
Y, sobre todo, intento que desaprendan el miedo: miedo a no tener una gran voz, a equivocarse, a no saber interpretar o a pensar que este arte no es para ellos.
Les enseño que cantar copla no consiste únicamente en afinar o tener una técnica perfecta. Consiste en comprender una historia, hacerla tuya y ser capaz de transmitirla desde la verdad.
Porque cuando alguien descubre que puede emocionar sin necesidad de ser una gran cantante, ocurre algo maravilloso.

Y en su declaración de principios a enseñar ...
«Enseñar copla no debería consistir únicamente en enseñar a cantar correctamente. También consiste en conseguir que alguien se atreva a cantar. Consiste en comprender una historia, hacerla propia y transmitirla desde la verdad. Cuando alguien descubre que puede emocionar sin necesidad de ser una gran cantante ocurre algo maravilloso».

Yo sospecho que en sus clases de Antequera ha visto ocurrir ese pequeño milagro más de una vez.

Su espectáculo Universo de Coplas responde a esa misma filosofía. Un viaje musical de alrededor de dos horas en el que conviven el respeto por la tradición y la libertad de interpretarla a su manera.
Montse recupera canciones que forman parte de la memoria de quienes crecieron con ellas, pero busca también temas, arreglos y formas de interpretación capaces de despertar la curiosidad de las nuevas generaciones. No se trata de conservar la copla bajo una campana de cristal. Se trata de dejarla evolucionar.

Puede que ahí esté otra de las claves de su trabajo. Ella entiende la tradición no como algo intocable, sino como algo vivo. Algo que puede volver a cantarse, a escucharse y a emocionarnos.

Montse no tiene manías antes de salir al escenario. Ni amuletos secretos. Tiene oficio. Su ritual es bastante más sencillo.
Procuro calentar bien la voz, hacer mis ejercicios, cuidar la respiración y, sobre todo, mantenerme tranquila. Creo que cuando has preparado algo con dedicación, llega un momento en el que tienes que confiar en ti misma y dejar que todo fluya. Después de tantos años de escenarios, los nervios pueden seguir apareciendo, pero ya no mandan».

Le pregunto por el escenario que más miedo le ha hecho temblar las piernas de miedo escénico y su respuesta me sorprende.
El único miedo escénico que realmente tengo es querer cantar y no poder hacerlo, por una enfermedad o por alguna circunstancia que me impida estar sobre un escenario. Ese es el único miedo que de verdad me preocupa, porque cantar forma parte de mí.

Por lo demás, son muchos años de escenarios y he aprendido a confiar mucho en mí misma, en mi preparación y en mi experiencia. Los nervios siempre pueden estar ahí, pero ya no me dominan.

Otra cosa es aquello que no depende de mí, como que falle el sonido, un micrófono o cualquier problema técnico. Ahí poco podemos hacer. Pero mientras dependa de mí, salgo al escenario con tranquilidad, con respeto y con muchas ganas de cantar.

En algún momento de la conversación toca hacer esas preguntas pequeñas que sirven, a veces, para descubrir las respuestas grandes. Me pongo a ello:
Si la copla fuera una emoción, para Montse sería la nostalgia.
Pero una nostalgia que no siempre es tristeza: es recuerdo, amor, pasión, heridas, alegrías y todo aquello que alguna vez nos hizo sentir profundamente.

¿Y si la copla fuera un color?
No hay lugar para la duda: rojo pasión. No podía ser otro.

La copla que cantas cuando nadie te oye, o en la ducha…
Es difícil elegir una canción concreta, porque depende mucho de mi estado de ánimo. No escucho únicamente copla; hay muchos intérpretes y estilos que forman parte de mi vida y que me acompañan en diferentes momentos.
Y tampoco soy de cantar especialmente en la ducha… aunque, si me apetece cantar, me da exactamente igual dónde esté. En el patio, en casa o en la ducha.

¿Qué música escucha Montse Delgado para desconectar del mundo?
Necesito música que me atraviese el alma, que me emocione de verdad y que consiga ponerme el vello de punta desde las primeras notas. No busco simplemente escuchar una canción; busco sentirla. Esa música que, sin necesidad de decir una palabra, consigue llevarme a otro lugar y hacer que durante unos minutos todo lo demás desaparezca.

Un truco o hábito infalible para cuidar la voz en mitad de una gira.
El verdadero secreto no está en cuidarte únicamente cuando tienes que subir a un escenario, sino en hacer del cuidado un hábito durante todo el año. La voz es tu instrumento y hay que respetarla, escucharla y darle lo que necesita.
Al final, el truco es sencillo: cuidarte siempre, incluso cuando nadie te está viendo y no tienes que salir a cantar.

Lo que nunca, bajo ningún concepto, puede faltar en tu camerino.
Procuro tener siempre lo imprescindible: una buena iluminación, un espacio adecuado y unas condiciones que me permitan trabajar y sentirme cómoda sobre el escenario.

Reconozco que, en ese aspecto, quizá no soy todo lo exigente que debería. A veces te encuentras de todo y aprendes a adaptarte a las circunstancias. Para mí, lo más importante es poder salir al escenario y hacer mi trabajo con entrega, independientemente de las condiciones.

La copla resumida en tres palabras.
Memoria, identidad y emoción.

La copla es memoria, es identidad, es la voz de muchas mujeres y hombres que encontraron en una canción la manera de contar sus alegrías, sus heridas, sus amores y sus desengaños. Y esa memoria merece seguir viva, pero no como una pieza de museo, sino como algo que pueda emocionar también a quienes vienen detrás. | Montse Delgado

Le pregunto por su gran inspiración.
Y aquí esperaba quizá un nombre conocido. Una cantante. Una actriz. Una mujer de la historia. Pero Montse mira más cerca.
Mi gran inspiración está en mi propia familia. Vengo de mujeres valientes, luchadoras y con un amor inmenso por la vida. Ellas me enseñaron a ser fuerte, a luchar por mis sueños y a no rendirme.
Son mi raíz, mi orgullo y una parte de todo lo que soy. Si algún día llego a ser la mitad de mujer que ellas han sido, sentiré que he conseguido mucho en la vida.

Quizá esta respuesta explique más de lo que parece. Porque antes de cantar tantas historias de mujeres, Montse tuvo la suerte de crecer rodeada de algunas que ya le estaban enseñando, sin saberlo, cómo se escribe una historia de fortaleza.


Le pregunto por el futuro. ¿Qué nueva historia le pide el cuerpo cantar?
La respuesta vuelve a mirar hacia la mujer, sus emociones, sus heridas, sus sueños y, sobre todo, su capacidad para levantarse y seguir adelante.
Todavía no sabe exactamente cómo será esa próxima historia. Pero sí sabe cómo quiere que se sienta:
“Verdadera, valiente y profundamente mía”. Me pide el cuerpo una historia que siga hablando de la mujer, de sus emociones, de sus heridas, de sus sueños y, sobre todo, de su capacidad para levantarse y seguir adelante.

Si no fueras artista y docente, ¿a qué te dedicarías?
Sinceramente, no imagino a Montse Delgado dedicada a otra profesión que no fuera la música. Me gusta muchísimo la docencia y disfruto enseñando, pero si tuviera que elegir, todo lo relacionado con la música es lo que realmente me llena.
Creo que nací para cantar, para aprender, para enseñar y, sobre todo, para compartir emociones a través de la música. No sé imaginar mi vida sin ella.

Este viernes Montse Delgado estará en Antequera para participar en la inauguración de la 32 Muestra de Fotógrafos Antequeranos. Lo hará junto al Taller de Copla que ella misma imparte.

Será un encuentro curioso y hermoso entre dos formas de contar. La fotografía detiene un instante para convertirlo en memoria. La copla hace algo parecido, pero con la música. Una captura una imagen. La otra captura un sentimiento.

Y Montse estará allí, en medio de ambas, haciendo lo que lleva tantos años haciendo tan bien (después de la llamada la he escuchado en youtube y es una maravilla. Versatilidad y escena en obras como La Camelia y en gira con Mujeres en la memoria); cantar, interpretar, contar y conseguir que una historia que parecía lejana vuelva a parecernos cercana. Porque quizá ese sea el verdadero secreto de la copla. Que habla de quienes fuimos para seguir hablándonos de quienes somos.

Montse lo resume en una frase que podría servir como declaración de intenciones de toda su trayectoria: “No podemos olvidar de dónde venimos”. Y después añade: “Que nuestras raíces no se olviden y que la copla siga teniendo voz, alma y futuro”.

Pues eso. Este viernes en Antequera habrá fotografías. Habrá música. Habrá copla. Habrá encuentro cultural en AFA. Y estará Montse Delgado.


Del espectáculo musical Mujeres en la memoria