«Un foráneo en el paraíso» | ChLL para atqmagazine
La Exposición Filatélica Nacional Exfilna 2026 convirtió del 24 al 27 de septiembre el Palacio de Congresos de Mérida en punto de encuentro del coleccionismo filatélico nacional. Setenta y cuatro colecciones concurrieron en las distintas modalidades.
En el apartado de Tarjetas Postales, la muestra presentada por este antequerano, investigador y coleccionista, titulada “Bordaló, Bordaló. Tarjetas, bordado y flamenco” compuesta por 8 marcos y 64 hojas en formato A3, fascinó al jurado calificador.
José Luis López León obtuvo la Medalla de Oro Grande con una puntuación de 91 puntos, galardón al que sumó el premio especial otorgado por la Sociedad Filatélica Emeritense.
Este foráneo que hoy os escribe, que con el paso de los días va sintiendo cada vez más propia la inagotable riqueza cultural de Antequera, no deja de asombrarse ante el talento callado, constante y riguroso que brota de esta tierra. Hay nombres en nuestra ciudad que son, en sí mismos, una garantía de pasión y maestría; entre ellos, el de José Luis López León ocupa desde hace tiempo un lugar de absoluta referencia en el arte de coleccionar e investigar nuestra memoria.
La Filatelia y la Música son dos de las facetas artísticas que cultiva desde la investigación y la práctica este profesor antequerano de pro aunque nacido en Marchena.
Él sabe mirar una tarjeta postal antigua y los sellos y encontrar detrás una historia, un personaje, una costumbre, un paisaje o una manera de entender la vida …
Y así, casi sin hacer ruido, que tampoco es muy de José Luis eso de darse importancia, se ha vuelto a traer para Antequera otro premio de los grandes. Ha sido, me dicen desde Mérida, en la Exfilna 2026, la Exposición Filatélica Nacional, celebrada del 24 al 27 de septiembre. Y allí estaba José Luis, recogiendo otro reconocimiento.
Entre colecciones llegadas de distintos puntos de España, y, entre ellas, la de este antequerano volvió a hacerse notar. José Luis ha conseguido la Medalla de Oro Grande, con 91 puntos, además del premio especial concedido por la Sociedad Filatélica Emeritense.
Esta vez el viaje lo hizo acompañado de una colección con un título que ya es toda una declaración de intenciones. Bordaló, Bordaló. Tarjetas, bordado y flamenco. Ocho marcos y 64 hojas en formato A3 para contar, a través de la tarjeta postal, un pequeño universo en el que caben el bordado, el flamenco y toda una época.
Y ahí está precisamente la gracia de estas cosas. Que mientras unos vemos un sello o una postal antigua y pensamos que es un sello o una postal antigua, José Luis se queda mirando un rato más. Y se dedica a descubrir. Descubre detalles. Descubre conexiones. Descubre historias e Historia…
Y después hace algo todavía más difícil, las ordena, las documenta y consigue que los demás también las veamos.
Cualquiera que le conozca un poco sabe que en esos “papeles viejos” que él va investigando hay mucho más de lo que parece.
Lo curioso es que esto no es un éxito aislado. José Luis lleva años poniendo paciencia, curiosidad y muchas horas de trabajo detrás de cada colección. Y los premios han ido llegando, en exposiciones andaluzas y nacionales, en forma de medallas de oro y reconocimientos especiales.
Para quienes seguimos la trayectoria de José Luis, esta nueva gesta no es una casualidad de paso, sino un eslabón más en una trayectoria plagada de trofeos y distinciones nacionales y autonómicas. José Luis suma así otro hito a una vitrina en la que relucen innumerables medallas de oro y reconocimientos de instituciones culturales de primer orden que valoran su inconmensurable aportación al estudio de la cartofilia, del sello y de la historia postal.
Pero más allá de las medallas, que tienen su importancia y que nadie se la va a quitar, hay algo que resulta todavía más cercano.
Y es que muchas de esas historias que José Luis rescata tienen que ver con nuestra tierra. Con Andalucía. Con Antequera. Con una forma de vivir y de mirar que aparece en una postal de hace cien años y que, gracias a coleccionistas como él, todavía podemos reconocer.
Por eso cuando vuelve de Mérida con una Medalla de Oro Grande no es solamente José Luis quien se lleva el premio. Algo de ese premio se viene también para casa. Para Antequera.






