La magia de los valores llega al MVCA de Antequera
«Un foráneo en el paraíso» | ChLL para atqmagazine
Hay tardes en las que uno entra en un teatro esperando ver magia… y sale pensando en la vida.
Eso fue lo que ocurrió ayer en el Museo de la Ciudad de Antequera, donde el CEPER Ignacio de Toledo organizó una sesión de ilusionismo y mentalismo que, de entrada, podía sorprender a más de uno. No es habitual que un centro de educación permanente convoque a su alumnado para un espectáculo de magia.
Pero pronto todo cobró sentido…
Antes de que comenzara la actuación, María Jesús Morente, jefa de estudios del centro y siempre implicada en iniciativas sociales y en la defensa de la igualdad, explicó el porqué de aquella propuesta cultural. El espectáculo se había hecho coincidir con la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. La idea era sencilla y hermosa: celebrar la fecha con una actividad que hablara de valores.

Y entonces apareció él. El protagonista de la tarde conocido artísticamente como Mago Torres, un artista que tiene tanto de mago como de narrador de historias. Fue fascinante, su espectáculo, vinculado a la idea de “Sueños”, mezcla ilusionismo, mentalismo y relato emocional, una combinación con la que el artista pretende transmitir vivencias y valores humanos a través de la magia.

Desde el primer momento quedó claro que aquello no sería una sucesión de trucos. Sí, hubo cartas que aparecían donde nadie las había puesto, pensamientos que parecían leerse en el aire y objetos que desafiaban la lógica. La magia, impecable, arrancaba nuestros aplausos y exclamaciones.
Pero entre efecto y efecto se colaba algo más: el Mago Torres hablaba de sueños. De los que se cumplen y de los que todavía esperan su momento. De la necesidad de creer en uno mismo, de la importancia de la igualdad, de la dignidad de cada persona. Lo hacía con una cercanía que convertía el escenario en conversación y con un tono tan poético que hacía que el público escucháramos con la misma atención con la que mirábamos sus manos.

Y así, casi sin darnos cuenta, los asistentes entramos no solo en preguntarnos “cómo lo ha hecho” y empezamos a pensar también “qué nos está queriendo decir”. Nos estaba hablando de la vida, del valor del esfuerzo, de justicia social, de igualdad, de perseguir los sueños…

La magia seguía ocurriendo, claro. Pero ya no estaba solo en las cartas o en los objetos imposibles. También estaba en la emoción compartida, en las risas, en los silencios atentos y en esa sensación extraña de que durante un rato todos estábamos mirando en la misma dirección.
El espectáculo fue impresionante; como he dicho, increíble. Pero además emocionante por el relato que contiene, acertadísimo en cualquier época del año y perfectamente encajado, tal y como lo había previsto la Dirección del CEPER de Antequera, en un día tan significativo que hablaba de igualdad.

El aplauso fue muy largo y muy sentido. De esos que no solo celebran la habilidad de un artista, que también quieren expresar el bienestar de lo que ha logrado despertar.
Porque a veces la magia consiste simplemente en recordar algo esencial: que los sueños, como los trucos más increíbles, empiezan siempre con un acto de fe. En sus propias palabras: “para que algo grande suceda, primero tiene que ser soñado”.
Gracias CEPER. Gracias Mago Torres… ¡es usted un tipo genial!
Nota: Por respeto al artista, no podemos contar exactamente los momentos mágicos. Pudimos hacer fotos, pero no grabar. Pero sí podemos deciros que fue verdaderamente mágico.







