El urbanismo como testigo de la historia | Ciclo «LA IMAGEN DESPLAZADA. PENSAR EN EL CINE»

El urbanismo es mucho más que un acto de edificación. Es una forma de narrar, de contar lo que somos, de cómo nos entendemos con el espacio que habitamos. La ciudad no solo se compone de estructuras físicas, también de memorias, sueños y, sobre todo, decisiones que, aunque puedan parecer momentáneas, tienen la capacidad de trascender generaciones.

Así lo demuestra el evento organizado por la Real Academia de Nobles Artes de Antequera, que tuve la oportunidad de seguir a través de su canal de YouTube, y que, aunque no pude presenciar en vivo, dejó en mí una profunda reflexión sobre la relación entre la ciudad, el tiempo y la memoria.

En el tejido de la ciudad, cada trazo, cada calle, cada estructura es más que un simple hecho funcional; es una huella, una marca dejada por quienes la conciben. Y es que el urbanismo no es solo una cuestión de espacio, sino de tiempo, de memoria, de identidad colectiva. Así lo mostró la Real Academia de Nobles Artes de Antequera en la segunda conferencia de su ciclo La Imagen Desplazada: Pensar en el Cine, titulada «La trascendencia del trazo urbano: reflexiones desde Berlín», celebrada el pasado 12 de diciembre.

La conferencia, impartida por Francisco Félix José Jiménez Zurita, arquitecto y académico correspondiente de la Academia, profundizó en la relación entre urbanismo y cine, con Berlín como epicentro de la reflexión.

Si la ciudad es un reflejo de sus habitantes, de sus momentos históricos y de sus cambios, Berlín se presenta como uno de los ejemplos más claros y conmovedores de lo que implica el urbanismo como testigo de la historia. Con un pasado marcado por la destrucción, la división y la constante reconstrucción, la capital alemana se convierte en una metáfora de la resistencia, del tiempo que se detiene y del tiempo que avanza.

Francisco Félix José Jiménez Zurita, con una claridad y una profundidad admirables, nos conduce a través de una reflexión que une el urbanismo y el cine de manera natural, sin artificios. Utilizando Berlín como ejemplo paradigmático, exploró cómo el trazo urbano, desde la división del Muro hasta la actualidad, no solo organiza el espacio, también lo impregna de memoria, de tragedia y de esperanza. Cada cambio en el paisaje de la ciudad es una respuesta a los momentos históricos vividos, una transcripción de las huellas del pasado que nos obliga a reflexionar sobre lo que dejamos atrás y lo que construimos para el futuro.

Es interesante cómo Félix Jiménez Zurita, como arquitecto, logra incorporar la visión cinematográfica a su discurso, una aproximación que nos permite mirar la ciudad desde otra perspectiva. Como si estuviéramos observando las imágenes de El cielo sobre Berlín de Wim Wenders o Alemania, año cero de Roberto Rossellini, el urbanismo de la ciudad se convierte en una película, un escenario donde se condensan las pasiones, los traumas y los deseos de una sociedad. Como si las calles y los edificios pudieran hablar, y contar no solo lo que fueron, sino lo que aún pueden llegar a ser.

Como puede verse abajo en el enlace al vídeo, subido por Rafael Gallardo Muriel, en la conferencia, se trató también la importancia de recordar que cada decisión urbanística tiene una repercusión que trasciende el presente, y que las ciudades no son solo espacios de tránsito, sino narrativas vivas que, al igual que en el cine, nos cuentan historias de resiliencia y de transformación. Berlín, en este caso, se presentó como un lienzo sobre el que se han dibujado las marcas de la guerra, la paz, la división y la reunificación. Cada rincón de la ciudad es un testigo de lo que ha sido, y al mismo tiempo, una promesa de lo que está por venir.

El evento estuvo moderado por Miguel A. Fuentes Torres, coordinador de Actividades de la Real Academia y presidente de la Sección de Arte, quien, como siempre, destacó por su capacidad para vincular la academia con el mundo cultural contemporáneo, añadiendo una dimensión aún más profunda a las reflexiones de los ponentes.

Este acto, al que se pudo asistir a través del canal de YouTube de la Academia, se convierte en un recordatorio de la relevancia de la arquitectura y el urbanismo como manifestaciones culturales. No solo en términos estéticos o funcionales, sino en su capacidad para contar historias, preservar memorias y proyectar futuros.

Míralo tú también. Merece la pena.