MI AMIGO «WASAP» | Artículo de opinión
¡Maravilloso invento! En un principio, yo no lo quería. ¿Para qué?, pensaba. A mí conque me llamen y llamar, me basta.
Ocurrió que me hice con un móvil que tenía esta aplicación, y… ¡cómo cambió el cuento!
Ahora, para no echar una ojeada a «mi amigo», tengo que dejar el móvil lejos de mi vista, ponerlo en silencio y así no escuchar el peculiar silbido.
Jolines, da coraje reconocerlo, nos tiene algo dominados este invento.
Creo que la mayoría de las personas, como yo, nada más abrir los ojos echan una ojeada al movil, para ver si hay algún mensaje. Raro es quien no lo hace.
Quiero no mirar, pero la tentación es grande. Quizás tenga algún asunto que atender. Utilizamos el whatsapp para informar de cualquier cosa. «Lo miraré más tarde. Lo que haya ahí seguirá dentro de una hora u hora y media. Si es una urgencia, ya me llamarán”, pienso. Aparto de mí el pensamiento de mirar el móvil nada más despertar.
En fin, hay que reconocer que eso de comunicarse con varias personas a la vez, estén donde estén, sin importar si a metros o a kilómetros, es alucinante y una gran ventaja. En un clip y gratis, hablas con quien te da la gana, resuelves alguna cuestión (Ej. ¿Qué vamos a regalar?), pides información a tus contactos, etc… Pocas cosas hay en esta vida que no cuesten ni un céntimo.
Es un doble ahorro en muchas ocasiones. Algunos centros, como las academias de enseñanza, a veces te mandan los comunicados por wasap. No utilizan la circular escrita. No hacen gasto de papel ni económico
Las amistades te wasapean.
Eso de marcar el número se está quedando como anticuado. Si quieres enterarte de las cosas tienes que mirar el móvil.
No obstante, tiene algunos inconvenientes. Las expresiones, tono de voz, movimientos, eso no se ve a través de unas palabras escritas. No ves a la persona. La comunicación por wasap es bastante fría. Hay que tener mucho cuidado con lo que se escribe. Al no vernos físicamente, las palabras, a veces, no se interpretan como es debido. Pretendemos que los emoticonos reflejen nuestro estado de ánimo.
Hay quienes echan morro al santo del wasap y nos sueltan, por este medio, cosas que no son capaces de decirte mirándote a los ojos. El tono despectivo se nota. Hay niños, y no tan niños, tímidos, que a través del móvil te expresan lo que no son capaces cara a cara. De esta manera pierden la vergüenza.
A veces, creemos que si nos mandan o mandamos wasap la respuesta debe ser inmediata. No es así. Instantáneo es el envío del mensaje, pero no la contestación. No vamos a estar todo el día con el móvil pegado a las espaldas, durmiendo, en la ducha, etc. Pero habrá quien lo haga.
Pienso que, cuando estemos reunidos con familiares, amigos, grupo de actividades, en un lugar público, etc., deberíamos silenciar el wasap. No somos capaces de dejar de echar ojeada si escuchamos el famoso silbido.
No deberíamos dejar que nos domine este invento tecnológico. Las relaciones humanas han de prevalecer. Nosotros tenemos que llevar las riendas y no dejar que nos maneje a su antojo el «amigo «wasap ¿No os parece?
Susana M.ª Carmona Campos

Susana Carmona nació en Antequera, ciudad en la que vive. Trabaja en el Dpto. de administración de la empresa Abasthosur, aunque es diplomada en Magisterio.
Escribir es una de sus aficiones. Le encanta la literatura. Es muy creativa, sensible y desde muy joven ha escrito para ella misma.
Desde hace unos años pertenece al Taller Antequerano de Escritura Creativa y al Club de Lectura de la Biblioteca de San Zoilo (Antequera).
Han publicado relatos suyos en los periódicos locales “El Sol de Antequera”, “La Crónica de Antequera” y microrrelatos en el “Diario Sur” de Málaga.
Han seleccionado sus poemas para formar parte de dos antologías poéticas de “Diversidad Literaria”. Ha publicado un libro: “A flor de piel”. Uno de los sueños que tenía desde hacía mucho tiempo.
Han incluido relato suyo en «Nos queda la palabra», editado por el Ayuntamiento de Antequera.