«Un foráneo en el paraíso» | ChLL para atqmagazine
El III Festival Literario «Las Cosas del Campo», organizado con mimo por el Área de Cultura del Ayuntamiento, a través de su Biblioteca Municipal San Zoilo, no ha sido una sucesión de eventos en una agenda; ha sido un palpitar constante que ha unido a instituciones públicas, asociaciones, colegios y, sobre todo, a un tejido social que cree en su identidad.
El éxito de estos días no reside solo en la calidad de los ponentes, también en la unión de las distintas teselas que han formado el mosaico de este festival. Desde la administración que impulsa, hasta el vecino que se detiene a escuchar un verso al sol, todos han escrito este capítulo inolvidable.
Y este «foráneo» que ya se siente parte del paisaje, solo puede decir que ha sido un privilegio vivir este paraíso de letras durante quince días. Ha podido comprobar que Antequera no solo lee; que Antequera vive los libros.
Todo comenzó aquel 16 de abril. Recuerdo el silencio respetuoso en San Zoilo cuando Karina Sáinz Borgo desgranó la intensidad de Nazarena. Fue el preludio perfecto para un arranque donde las voces de escritores leídos internacionalmente nos recordaron que Antequera es un faro cultural.
Con distintos aforos, los días siguientes, el fervor de los asistentes no decayó. El 17 de abril, desde el misticismo de Jaime de los Santos y la calidez de Luz Gabás, hasta ese 18 de abril en el que Sergio del Molino y Juan Ramón Lucas nos abrieron sus historias personales como quienes comparten un café entre amigos y The New Raemon, cerró la jornada con los acordes que convirtieron la biblioteca en un templo acústico donde las letras flotaban en el aire.
(Aquí están los vídeos de esos momentos por si quieres revivirlo):
A mitad del festival, el protagonismo fue para la gente de aquí.
El día 20, la luz de la mañana del patio claustral de la Biblioteca acompañó los versos del Grupo Rapsodia . | Recitaron, al son de la guitarra de José Luis López León, a Manuel Benítez Carrasco, a Lorca, a Machado, a Lope de Vega, a Bécquer, algún poema anónimo y quisieron hacer un guiño a Guillermo Mayer con su célebre «No te rindas» atribuido ( injustamente para Guillermo) a Mario Benedetti.

Ese mismo día, la tarde recuperó la historia viva de Antequera con la presentación del facsímil de Las cosas del campo, un tesoro bibliográfico recuperado por el Ayuntamiento y presentado por José Escalante.

El 21 de abril, el Taller de Lectura que capitanea desde CEPER de Antequera, Maite Cabrera, escenificaron lecturas en popurrí del Lazarillo; de Cristobalina Fernández; Consejos de Don Quijote a Sancho, la Carta a Dulcinea… y poesía. Una mañana también muy bonita y muy interesante.

El Taller de Lectura del CEPER de Antequera está muy consolidado y tiene una trayectoria de años en los que ponen en valor nuestra literatura, de forma cercana y con una cuidada y atractiva pedagogía.

En la tarde, algunos componentes del Taller Antequerano de Escritura Creativa, que dirige Juan A. López Rama, se ofrecieron a encandilar a los peques contándoles cuentos y, casi como hiciera el Flautista de Hamelin, buscaron a los niños y niñas en la plaza contigua (Fernández Viagas) … y fue maravilloso.


Algo más tarde Guadalupe Iglesias nos puso el corazón en un puño, el «hambre» en la boca y la nostalgia en el recuerdo con sus Pucheros de vida.

El día 22 fue el turno del grupo de teatro «Contamos», que dirige Charo Fuentes, perteneciente al Centro de Participación Activa de Antequera y, con su modalidad de performance – mensaje nos recordaron que ellos ya cuentan y tienen mucho que contar (pronto os ampliamos sus planes).


Cerró la jornada en la noche la elegancia del recital Versar III.

En esta edición de VERSAR, incluida también en el III Festival Literario «Las cosas del campo», hicieron un guiño al arte pictórico del artista David Sancho. En el propio acto sus cuadros Adán y Eva formaron parte de la escena en vivo, como un cameo inesperado.
¡Fascinante Versar!. Ya os lo contaremos más despacio.

El 23 de abril Antequera olió a papel nuevo. Entre talleres de escritura creativa, los componentes del grupo «Escritores sin fronteras», que dirige Rocío Testa Álvarez leyeron sus propios poemas y relatos, de un nivel sorprendente. Atentos a este grupo, que ya es una realidad:
A continuación, algunos componentes del Taller Antequerano de Escritura Creativa «Nos queda la palabra» nos ofrecieron algunos relatos de extraordinario atractivo narrativo y algunas poesías que emocionaron a los asistentes. Un material emocional de impacto al que ya nos tienen acostumbrados como colaboradores especiales de Sensibility, sección de este digital dedicada a autores antequeranos de interés.


El festival nos transportó por la tarde al universo del Lazarillo de Tormes, con jóvenes y escolares llenando la plaza de «picaresca y leyendas», de escenificación, de talleres infantiles y de alegría familiar. Una jornada monográfica que dio mucho juego, organizada por el Colegio Nuestra Señora de la Victoria.

Dieron vida a la Plaza Fernández Viagas


Esa noche noche culminó con un homenaje teatral a la obra de Muñoz Rojas, recordando fragmentos de «Las Cosas del Campo» a través de la excelente interpretación de Antequera Teatro y la colaboración de la bailaora Lidia Morales, profesora de Danza de la EMMA.




El viernes 24 El taller de Escritura Creativa del Centro de Participación Activa de Antequera, taller dirigido por Coqui Martín, nos deleitó con la lectura de sus escritos, algunos de ellos musicados por la prestigiosa violinista antequerana Violeta Peláez Ruiz.
Seguidamente pudimos apreciar otro de los logros del Centro de Participación Activa de Antequera: la Agrupación Musical Integrada dirigida por Coqui Martín (¡Qué buen trabajo ha hecho Coqui con esta reunión descubriendo talento hasta ahora anónimo!) con la colaboración especial de los músicos del grupo Pulso y Púa.
Nos alegraron la vida con ese entusiasmo de tercera juventud encantadora en un repertorio de canciones populares inolvidables.
La tarde perteneció al colectivo Mollete Kolektiv, quienes durante varias horas con una propuesta fresca de talleres de serigrafía, lecturas dramatizadas y música, iniciaron un camino de enriquecimiento del Festival, que ojalá se repita. Su implicación fue muy interesante de cara al futuro.




Y de noche, nuevamente … «Del Campo y del Tiempo». Una suerte de retazos costumbristas dramatizados con inmejorable arte monologuista y una puesta en escena ideal a cargo de Jordi Aguilera (a mi parecer uno de los cinco mejores directores de Teatro del mundo) y de este grupo de actores también excepcional.

El III Festival Literario «Las Cosas del Campo» empezó a despedirse el sábado día 25 con las risas y las caras de sorpresa de los más pequeños en el teatro de títeres y los talleres infantiles de «Hadas de primavera».
Finalmente, el 26 de abril, el telón cayó en la Casa de la Cultura con una ovación cerrada para La Ratonera. Agatha Christie y Jordi Aguilera pusieron el punto final de misterio a diez días en los que ha quedado claro que el Festival Literario de Antequera no solo crece, sino que también es ya parte del alma de la ciudad.








