GRABADOS Y LITOGRAFIAS DE ANTEQUERA | Por José Enrique Ramos Vidaurreta

El grabado es una disciplina artística en la que el artista utiliza diferentes técnicas de impresión, que tienen en común el dibujar una imagen sobre una superficie rígida, llamada matriz, dejando una huella que después alojará tinta y será transferida por presión a otra superficie como papel o tela, lo que permite obtener varias reproducciones de las estampas.

La litografía (del griegoantiguo λίθος, lithos, ‘piedra’,yγράφειν, graphein, ‘escribir’)[1][2][3][4] es un procedimiento de impresión que consiste en trazar un dibujo, un texto, o una fotografía, en una piedra calcárea o una plancha metálica. Hoy está casi en desuso, salvo para la obtención y duplicación de obras artísticas.

En la “Exposición de Grabados y Estampas de Antequera” en el Museo de la Ciudad, del 24 febrero al 30 de marzo de 2025, se explicitaba: “Se denomina grabado a la técnica de estampar imágenes mediante una matriz que sirve de plancha, tradicionalmente confeccionada sobre madera (xilografía), metal (aguafuerte, aguatinta, a buril, a punta seca) o piedra (litografía). El resultado es la estampa, soporte por lo común en papel al que se ha trasladado la imagen por medio de la tinta, al poner en contacto la hoja con la plancha grabada entintada y ejercer presión con un tórculo o una prensa
vertical».

Haremos mención a las referidas al paisaje de la Ciudad de Antequera.
1.- ARCO DE LOS GIGANTES. Grabado Westerhout.
2.- ARCO DE LOS GIGANTES. Litografía Poyatos.
3.- ANTEQUERA 1564. Pintura Hoefnagel.
4.- ANTEQUERA 1572. Grabado Hogenberg.
5.- ANTEQUERA 1567. Grabado Wyngaerde.
6.- ANTEQUERA 1600. Litografía Valegio.
7.- ANTEQUERA 1630. Grabado Meisner y Kieser.
8.- ANTEQUERA 1645. Grabado Inédito.
9.- ANTEQUERA 1737. Cuadro de la Peste. Anónimo.
10.- ANTEQUERA SIGLO XVIII. Grabado Pascual Cucó.
11.- ANTEQUERA 1850. Libro Castilla y Andalucía.
12.- HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS SEGÚN 1679. Grabado Pedro Poyatos.

1.- ARCO DE LOS GIGANTES. Grabado Arnol Van Westerhout.
(Libro “La Antigua Singilia llamada al presente Antequera”. Pedro Zapata)

El grabado del Arco de los Gigantes de Antequera, obra del artista flamenco Arnold van Westerhout, es una de las representaciones históricas más importantes de este emblemático monumento malagueño. La estampa se hizo célebre por ilustrar la portada y páginas del libro La antigua Singilia llamada al presente Antequera (siglo XVII) del padre Pedro Zapata.

El Arco de los Gigantes real, construido en 1585, sustituyó un antiguo acceso de la muralla musulmana para evocar la arquitectura clásica.

El grabado de Van Westerhout ha servido como documento histórico y estético fundamental para estudiar el aspecto, las esculturas y las inscripciones epigráficas latinas que decoraban el monumento.

Arnold van Westerhout (Amberes,1651-Roma,1725) fue un destacado grabador, dibujante y editor flamenco activo en Italia. Formado como grabador en 1665-1666 con Alexander Goutiers, se registró como pintor en la guilda de San Lucas de Amberes en 1673-1674, aunque de su pintura tan solo se conserva alguna noticia. Está documentada su estancia en Venecia en 1679 en compañía de otro grabador de Amberes, Pierre van Sikkeleer, trabajando ambos para el editor Giovanni Palazzi. Dos años después se estableció en Roma, en el taller de Cornelis Bloemaert (1603-1692), que lo designó su albacea testamentario. Convertido en el más importante grabador de Roma, fijó definitivamente su residencia en ella, con solo una breve interrupción de 1691 a 1692, tiempo que pasará en Florencia al servicio de Fernando de Médici. Desde 1716 se tituló también grabador del duque de Parma.


2.- ARCO DE LOS GIGANTES. Litografía Pedro Poyatos. (Museo de la Ciudad de Antequera).

La Litografía del Arco de los Gigantes firmada por P. Poyatos a mediados del siglo XIX, representa la imagen ideal que debió presentar el Arco de los Gigantes de Antequera tras su reconstrucción en el siglo XVI.

Se levantó en el año 1585, una vez levantado el muro del Arco, el Cabildo Municipal decide colocar todas aquellas estatuas y lápidas latinas que habían aparecido en las ciudades romanas de alrededor. El Arco, que se abre con un muro de más de dos metros de grosor, presenta una altura de siete metros. Su coronamiento fue más aparatoso, ya que tenía una gran hornacina, flanqueada de dos aletones, en la que había una enorme estatua de Hércules. La jarra de azucenas de la clave, así como el castillo y el león de la cornisa, conforman el escudo de la ciudad. El Arco de los Gigantes separa la Plaza de la Feria y la Plaza de los Escribanos. Ambas fachadas recibieron nombres alusivos a las distintas decoraciones que portaban. La fachada que da a la Plaza de la Feria, es la principal y se la llama la cara de Hércules. Ello se debe a que se corona con una escultura central del héroe, que se presentaba con la masa distintiva en una mano y el escudo local en la otra. La fachada de la Plaza de los Escribanos, es la posterior, y se la llama la cara de la Fama ya que en un pasado contaba con estatutaria referente a la divinidad abstracta de la victoria o Nike (mitología) que aludía al culto imperial romano.

En el año 1850, Pedro Poyatos tenía uno de los talleres litográficos más importantes de Málaga, situado en la Alameda número 9. En esa fecha, produjo célebres grabados y vistas románticas de la Ciudad en colaboración con el artista Julius Schöpel, destacando las láminas históricas de la Historia de Málaga de Ildefonso Marzo.


3.- ANTEQUERA AÑO 1564. Pintor Joris Hoefnagel. (Libro “Civitates Orbis Terrarum” del teólogo Georg Braun). (Museo de la Ciudad de Antequera).

El grabado de Antequera realizado por el artista flamenco Joris Hoefnagel (y grabado por Franz Hogenberg) data del año 1572. Es una estampa histórica que forma parte de la célebre obra cartográfica Civitates Orbis Terrarum concebida por el teólogo Georg Braun. Esta pieza destaca por su gran valor documental, ofreciendo la vista panorámica más antigua de la Ciudad.

El pintor Joris Hoefnagel proveniente de una rica familia de cortadores de diamantes. Hoefnagel viajó por Gran Bretaña, Francia y España, realizando numerosos dibujos cartográficos y vistas de ciudades. Estuvo dibujando en España desde 1563 a 1567, donde posiblemente coincidió con Anton Van der Wyngaerde, que hacía un encargo similar para Felipe II. Las vistas de Wyngaerde pudieron ser fuentes de algunos de las de Hoefnagel, más espectaculares y escenográficas, pero menos meticulosas.

El grabador Franz Hogenberg fue el encargado de realizar la mayor parte de las planchas para la estampación. Los textos latinos que acompañan a las imágenes, en buena parte redactados por el propio Braun, son de carácter descriptivo y aluden a la historia, la geografía y los aspectos sociales y económicos de cada ciudad.


4.- ANTEQUERA AÑO 1572. Grabador Franz Hogenberg. (Grabado sobre cobre. Colección BBVA España)

Esta vista de Antequera pertenece a una de las más importantes empresas editoriales del siglo XVI, «Civitates Orbis Terrarum». El grabado, realizado por Hogenberg, muestra la Ciudad enmarcada por la Sierra del Torcal. Basado en un dibujo que Joris Hoefnagel (1542-1600) llevó a cabo durante un largo viaje por Andalucía, representa de manera detallada el urbanismo de la ciudad que se extiende por un vasto terreno y entre cuyos perfiles destaca la imponente Alcazaba.

Llama la atención el realismo de la escena, que permite conocer en profundidad la extensión y la configuración arquitectónica de la urbe en el siglo

XVI. Los edificios más representativos aparecen a la izquierda de la composición. En primer plano, dos personajes apoyados en una tinaja, símbolo del florecimiento de la agricultura, la artesanía y el comercio.

La estampa se incluyó en el Volumen II de la publicación, editada por primera vez en 1575. Este volumen reúne cuarenta y tres vistas de España, entre las que destacan las imágenes de Andalucía, un total de treinta y dos, que evidencian el interés que desde el siglo XVI despierta este territorio.


5.- ANTEQUERA AÑO 1567. Grabado Antón Van den Wyngaerde (Museo Victoria y Albert de Londres)

El dibujo de Antequera realizado por el paisajista flamenco Anton van den Wyngaerde en 1567 es una de las vistas topográficas más valiosas del Siglo de Oro. Encargado por Felipe II, muestra una panorámica urbana donde se identifican claramente monumentos clave de la época. El mapa incluye leyendas manuscritas que ubican la Alcazaba, la antigua Colegiata de Santa María la Mayor (entonces Iglesia Mayor), y el entramado de caminos hacia Sevilla y Málaga.

Esta obra forma parte de la extensa ruta corográfica de Wyngaerde, que documentó decenas de ciudades españolas. Sus precisos trazos sirven hoy como documento histórico para estudiar la evolución del urbanismo antequerano.

El paisajista Anton van den Wyngaerde (ca. 1512/1525-1571), conocido en España como Antonio de las Viñas o Antón de Bruselas y en Inglaterra como Anthony van den Wyngaerde. A instancias de Felipe II (1527-1598), realiza toda una guía documental corográfica con detalladas vistas de las villas, pueblos y ciudades, que ponen de manifiesto el esplendor de la España del Siglo de Oro. Instalado con su familia en el Madrid del año 1562, este artista formado en la tradición de las pinturas de campos de batalla y conocedor de las herramientas de la narración topográfica, recorrió España realizando estos dibujos panorámicos a «vistas a vuelo de pájaro» hasta su fallecimiento el 7 de mayo de 1571.



6.- ANTEQUERA AÑO 1600. Litografía Francesco Valegio (Museo de la Ciudad de Antequera)

El término «Francesco Valesio Antequera» hace referencia principal al famoso grabado histórico de la Ciudad de Antequera realizado por el artista y cartógrafo italiano Francesco Valegio (también conocido como Francesco Valesio) a finales del siglo XVI. No era un artista «de caballete», sino un profesional que hacía mapas, vistas de ciudades y libros ilustrados para vender. Es conocido por una serie de vistas de ciudades italianas y europeas. Estilo muy parecido a Wyngaerde, pero ya con grabado.

La obra se trata de una célebre vista panorámica impresa en papel que retrata el perfil urbano de Antequera, sus murallas y su entorno natural en la época. En la parte inferior derecha se puede leer: ANTIQVERA Hifpaniae in regno granatensi oppidum oltm olim Maurorum Regia”

Francesco Valegio (ca.Bolonia1560-ca.Roma1650), trabajó casi exclusivamente en Venecia como pintor, diseñador, grabador, editor y comerciante de grabados. Fue notable la producción artística: retratos, temas históricos y religiosos, ilustraciones para libros, mapas geográficos, planos de ciudades y grabados de paisajes.

Su obra calcográfica más exigente es sin duda la ‘ Raccolta delle più illustri et famose città di tutto il mondo’ (Colección de las ciudades más ilustres y famosas del mundo entero)’ a la que Valegio aportó 112 grabados mientras que otros, hasta el número 322, fueron realizados por diversos grabadores, entre ellos muchos de Martino Rota de Sebenico.


7.- ANTEQUERA AÑO 1630. Grabado Daniel Meisner y Eberhard Kieser. (Museo de la Ciudad de Antequera).

Grabado de placa de cobre, extraído de la famosa obra “Thesaurus philopoliticus”, de Daniel Meisner y Eberhard Kieser, publicada en Frankfurt am Main, hacia 1630. Publicada originalmente en la célebre obra Thesaurus Philo-politicus (hacia 1630) y reeditada en Sciographia Cosmica (1638), destaca por mostrar una vista panorámica de la Ciudad.

Grabado que nos presenta una vista panorámica de la Ciudad de Antequera (Málaga), en Andalucía (España). La vista muestra la Ciudad con sus edificios religiosos y civiles más importantes en toda su extensión. En la parte superior, del grabado incluye el lema latino «SEMPER PRAESTO ESSET INFORTUNIUM» y debajo el nombre de la Ciudad. En primer término una escena alegórica que nos muestra a cinco buhos o/y lechuzas mirando al frente y posados en unas ramas de árbol y presenta la descripción en latín y alemán sobre la ciudad y sus habitantes. Conocido popularmente como el “Grabado de los búhos”.

Daniel Meisner (1585 – 1625), también Meissner y Meissner, fue un poeta alemán (probablemente también un grabador de cobre, como a veces se describe) y coautor del “Tesauro Philopoliticus”, una famosa serie de grabados con paisajes urbanos.

Eberhard Kieser (1583-1631), fue un grabador y editor alemán. Aprendió el oficio de la orfebrería. A principios del verano de 1609, se casó con Anna Christina Hoffmann, hija de un pintor, trabajando de orfebre, comenzando a dibujar y grabar posteriormente. A partir de 1612 ilustró y publicó libros e hizo grabados representativos en su taller editorial.



8.- ANTEQUERA AÑO 1645.

Pintura Inédita, inspirada en la pintura de Hoefnagel del año 1564. (Libro “Población General de España” de Rodrigo Méndez Silva).

Esta obra es una colección de historias independientes que abordan mitos, creencias erróneas y curiosidades de la humanidad. Escrito en un tono ameno, resulta un compañero ideal para un viaje, ya que sus capítulos cortos permiten leer una historia en cualquier momento y lugar, sin necesidad de seguir un hilo narrativo continuo. Viene a culminar la descripción general de España que ni Ambrosio de Morales ni Juan Bautista Labaña pudieron completar; lo que le valió el título de cronista. Es en ella donde Méndez Silva informa de la población de Fuente de Piedra en cuanto a sus orígenes, aguas medicinales y características de su Laguna Salada.

Rodrigo Méndez Silva fue un portugués de familia judeoconversa. Uno de los más importantes historiadores de la Península Ibérica en el siglo XVII, que llegó a convertirse en el historiador de la Corte Española, además de genealogista y geógrafo. Durante el reinado de Felipe IV fue Cronista General de España y miembro del Supremo Consejo de Castilla. Escritor fácil y elegante de una producción literaria esencialmente genealógica que lo hizo un personaje conocido y celebrado en los círculos literarios.


9.- CUADRO DE LA PESTE 1737. Autor Anónimo.

(Pintado en el año 1679 y renovado en el año 1737, costeada por un devoto).

Lienzo original de autor anónimo, se pintó entre el 1679 y 1680 a iniciativa del cirujano mayor Juan Bautista Napolitano, siendo su pintura renovada en el año 1737 y costeado por un devoto. Se puede contemplar en la Nave de la Epístola de la Iglesia Basílica de antiguo Convento de los Dominicos en Antequera.

En un primer plano, encontramos diferentes escenas que representan la asistencia prestada por médicos y cirujanos a los epidemiados: sajado y cauterización de las bubas, transporte de enfermos, asistencia religiosa, etc. Se observa además la imagen del cirujano Juan Bautista, quien encargó la obra, representado en varias escenas tratando a diferentes personas, en una de ellas aparece con un bastón dando las indicaciones para el tratamiento de un enfermo. Las escenas más pavorosas aparecen representadas en los gestos de desesperación de los epidemiados y especialmente en el apilamiento de cadáveres dispuestos a ser enterrados en los carneros o tumbas colectivas, abiertas a tal propósito. Al fondo de este plano se aprecia la procesión de la Virgen del Rosario por las calles.

En un segundo plano, vemos la representación de la Ciudad de Antequera, donde destaca el Hospital San Juan de Dios, que ocupa una posición central en el cuadro. El hospital lo representa abierto al observador para que se visualice la actividad hospitalaria, con los pacientes encamados y el personal sanitario. Además, destaca la desesperación de los enfermos al representar a un paciente saltando al vacío desde la ventana del hospital. Es destacable también el arcoíris dibujado llegando uno de sus extremos al hospital como se cuenta en la leyenda de la obra.

En cuanto al resto de la ciudad se ve la muralla de Antequera y a la gente andando o procesionando por las calles. En el fondo o último plano encontramos tres elementos con un fuerte carácter simbólico: las flechas cayendo sobre la Ciudad de Antequera, que simbolizan la llegada de la peste; la Virgen del Rosario apareciéndose en el cielo; y el arcoíris en el cielo.


10.- VISTA DE ANTEQUERA SIGLO XVIII. Grabado P. Cucó
(Museo de la Ciudad de Antequera)
El grabado del siglo XVIII “Vista septentrional de la Ciudad de Antequera” viene firmado por P. Cucó FT., de significado “hecho por”. Detalla el Castillo, la Colegial, Santa María, Casas Consistoriales, el Carmen, las Descalzas, San Agustín, San Pedro, San Juan de Dios, Plaza Alta, Puerta de Granada, Arco de Estepa, Convento de Capuchinos y Arco de Hércules.

Pascual Cucó fue un calcógrafo español activo en Valencia en la segunda mitad del siglo XVIII. Formado en la RealAcademiadeBellasArtesdeSan Carlos de Valencia, en la que tuvo como maestro a ManuelMonfort, en agosto de 1773 fue admitido en ella como académico de mérito. Inteviene en las ilustraciones del Atlante español, ó Descripción general geográfica, cronológica, è histórica de España, por reynos y provincias de Bernardo Espinalt y García, a partir del decimocuarto y último volumen de la obra (1795), el dedicado al ReinodeSevilla, en el que llevan la firma de Cucó el mapa general del reino y supuestas vistas de la ciudad de Sevilla desde occidente.


11.- ANTEQUERA AÑO 1850.
(Libro Castilla y Andalucía. Lady Louisa Tenison. Editorial Richard Bentley). (Página 263. Antequera y la Moraleda hacia el año 1850).

Esta obra en su primera edición, contaba con bellas ilustraciones, 24 dibujos y 20 grabados en madera realizados en su mayor parte por la autora y por el artista sueco EgronLundgren y supervisados por JohnF. Lewis.

Página 265: “La localidad se agrupa en torno a la colina donde se alza el castillo en ruinas. Una empinada subida conduce a un arco antiguo – el Arco de los Gigantes- que da paso al recinto protegido por murallas hoy derruidas. Este arco posee un aspecto venerable que, a primera vista y de forma apresurada, podría llevar a pensar que se trata de una reliquia de la época romana, dada la gran cantidad de inscripciones latinas antiguas que lo cubren; sin embargo, data de 1585, año en que fue erigido por el Ayuntamiento, que acertadamente lo utilizó para conservar parte del enorme número de inscripciones romanas halladas en los alrededores. Sería deseable que algunas corporaciones españolas actuales mostraran el mismo interés loable por preservar los valiosos monumentos de sus localidades”.

La imagen publicada sobre Andalucía a lo largo del siglo XIX es ciertamente notable por su cantidad, temáticas abordadas y modalidades (grabado, litografía, fotografía). Estrechamente vinculada con el fenómeno del viaje, una parte de esta abundante iconografía se publicaría de forma autónoma en porfolios y álbumes con textos explicativos sucintos o como complemento informativo de esa amplia literatura sobre España y lo español que inundó las bibliotecas de viajeros y eruditos europeos desde la década de 1840.


12.- HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS SEGÚN 1679
Grabado de Pedro Poyatos hacia el año 1850 (Museo de la Ciudad de Antequera).
Grabado que corresponde a la famosa litografía histórica «Antequera según se hallaba en 1679» firmada por el autor Pedro Poyato, destacado grabador de Málaga cuyo taller se ubicaba en la Alameda Nº 9.

El original se conserva en el Museo de la Ciudad de Antequera y recoge la perspectiva de la Ciudad de Antequera por el año 1679, según se refleja en el cuadro de la Epidemia de Peste del año 1737.

En el año 1850, Pedro Poyatos tenía uno de los talleres litográficos más importantes de Málaga, situado en la Alameda número 9. En esa fecha, produjo célebres grabados y vistas románticas de la Ciudad en colaboración con el artista Julius Schöpel, destacando las láminas históricas de la Historia de Málaga de Ildefonso Marzo.

NB.- Láminas recogidas en el Libro “HISTORIA DE ANTEQUERA” de Antonio Parejo Barranco, de grato recuerdo y admirada aportación documental.


José Enrique Ramos Vidaurreta (Antequera) es divulgador de la memoria histórica y social de la ciudad. Formado académicamente en Antequera y Málaga, desarrolló su vida profesional en el sector bancario, compaginándola con una intensa actividad sindical. Tras su jubilación, regresó de manera activa a la vida cultural antequerana, dedicándose a investigar, recopilar y transmitir la historia cotidiana, los personajes y las costumbres que conforman el llamado andar antequerano. Sus escritos destacan por el rigor en la recopilación de datos, la cercanía y el profundo amor por su ciudad.

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