El legado de Antonio Parejo sigue dando respuestas

«Un foráneo en el paraíso» | ChLL para atqmagazine

La Real Academia de Nobles Artes presentó el pasado viernes 16 de octubre un volumen colectivo que reúne a destacados especialistas para reconocer el legado científico, intelectual y humano de uno de los grandes nombres de la historiografía andaluza.

Un homenaje a Antonio Parejo … cuando Antequera tuvo la suerte de contar con alguien que la entendió bien.

Antequera volvió a recordarlo el pasado viernes, 16 de octubre, en la sede de la Real Academia de Nobles Artes, con la presentación de Estudios en Homenaje al Profesor Antonio Parejo Barranco, una obra colectiva editada por el Ayuntamiento de Antequera y coordinada por los historiadores José Escalante Jiménez y Mercedes Fernández-Paradas. El volumen reúne a destacados especialistas para reconocer la trayectoria de un investigador cuya obra contribuyó decisivamente a renovar la interpretación de la historia económica andaluza.

La presentación de esta obra colectiva contó con la presencia del alcalde de Antequera, Manolo Barón; Mercedes Fernández-Paradas, directora de la Real Academia de Nobles Artes y coeditora de la publicación, y José Escalante Jiménez, presidente del Instituto de Reales Academias de Andalucía y también coeditor del volumen.

Este homenaje activo viene a recordarnos que algunas personas siguen estando presentes mucho después de haberse marchado. Un encuentro de altura académica en un libro para recordar a un hombre que supo moverse entre los grandes debates de la historia económica y las cosas que sucedían a la vuelta de su casa.

Porque Antonio Parejo tenía una virtud que no siempre acompaña a los currículos extraordinarios, sabía que el mundo no terminaba en la universidad y que Antequera, por mucho que algunos la despachen con una visita a los Dólmenes, tiene bastante más que contar.

Nacido en Antequera en 1956 y fallecido el 7 de abril de 2013, Antonio Parejo fue doctor en Historia y catedrático de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad de Málaga. Dirigió el Departamento de Historia Moderna y Contemporánea y desarrolló una trayectoria investigadora de proyección nacional e internacional.

Durante la presentación, Mercedes Fernández-Paradas recordó algunos de los hitos de su carrera: su estancia como becario en el Instituto Universitario Europeo de Florencia, su labor como profesor visitante en la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey, y su trabajo como codirector de la Revista de Historia Industrial, una publicación de referencia para quienes se dedican a estudiar cómo las economías crecen, se transforman o, llegado el caso, pierden fuelle.

Antonio Parejo fue uno de los investigadores que más contribuyeron a renovar la interpretación de la historia económica e industrial andaluza. Dicho así, puede sonar a asunto reservado a especialistas, congresos y bibliotecas universitarias. Pero detrás de aquellas investigaciones había preguntas muy reconocibles… por qué unas ciudades prosperan, qué ocurrió con sus industrias, cómo cambiaron sus formas de vida y qué circunstancias explican que el presente sea como es…

Parejo se dedicó a poner documentos, datos y método donde a menudo solo había interpretaciones heredadas. La historia, cuando se hace bien, tiene esa desagradable costumbre de llevar la contraria a los prejuicios. Quienes lo conocieron destacan que él supo convertir esa exigencia en una forma de trabajar y de entender la investigación.

Antonio Parejo fue presidente de la Real Academia de Nobles Artes de Antequera y Cronista Oficial de la Ciudad. No hablamos, por tanto, de un académico que pasaba por Antequera entre viaje y viaje, sino de alguien que mantuvo un vínculo profundo con su ciudad y que asumió responsabilidades directas en la conservación y difusión de su memoria histórica.

Su biografía no cabe en una lista de cargos, por brillante que sea. En él convivieron el profesor universitario, el investigador, el responsable de una institución cultural y el cronista que entendía que conocer el pasado de una ciudad es una manera de tomársela en serio.

José Escalante dijo esta tarde que el volumen presentado en la Academia es un libro para seguir pensando y reúne cerca de una veintena de estudios firmados por destacados investigadores de la historia económica, industrial y social. Una lista honorable muy considerable, según explicó después la Directora de la Academia, aunque aquí lo interesante no es tanto contar los nombres como descubrir de qué hablan y por qué importa.

Entre sus colaboradores figuran Albert Carreras, José Ignacio Jiménez Blanco, Alex Sánchez, Juan Manuel Matés-Barco y María del Carmen Cózar Navarro, junto a otros especialistas que abordan cuestiones tan diversas como la industrialización regional española, la implantación de la familia Larios en el sur, el comercio gaditano durante el reinado de Isabel II o la gestión municipal del agua en los siglos XIX y XX.

Andrés Sánchez Picón y María del Carmen Pérez Artés estudian las migraciones estacionales del siglo XIX. Antonio Escudero, José Joaquín García Gómez y Víctor Antonio Luque de Haro analizan la denominada urban penalty y las reformas sanitarias vinculadas a la minería. La política monetaria, la desindustrialización, la agricultura y los orígenes de la despoblación municipal también tienen su espacio.

Hay, incluso, capítulos que nos devuelven, dijo Mercedes, directamente a nuestro paisaje cotidiano.

Antonio D. Cámara y José Miguel Martínez Carrión se ocupan del nivel de vida biológico de la población antequerana del siglo XIX. Domingo Cuéllar estudia las relaciones entre ferrocarril, política y azúcar en la comarca, mientras que Víctor M. Heredia Flores se adentra en la arquitectura antequerana de la época de Romero Robledo. El ingenio azucarero de San José y la evolución económica de otros territorios completan un recorrido que demuestra hasta qué punto la historia local se conecta con procesos mucho más amplios.

Mercedes Fernández-Paradas explicó durante el acto que la amplitud temática del libro responde, precisamente, a esa voluntad de mantener vivas las preguntas que acompañaron la trayectoria de Parejo.

Y aquí conviene detenerse un momento. Porque un libro de homenaje puede ser muchas cosas; una recopilación de trabajos, una demostración de afecto, un reconocimiento profesional. Este reúne esas dimensiones, pero tiene además la virtud de poner en circulación nuevas investigaciones. No se limita a mirar hacia atrás; invita a continuar.

Lo diré como foráneo, que es una condición estupenda para observar una ciudad, a veces, quienes viven en un lugar conocen perfectamente sus calles, pero no siempre tienen tiempo para preguntarse cómo han llegado a ser lo que son.

Antequera invita continuamente a mirar. Tiene monumentos, iglesias, palacios, vestigios arqueológicos y un paisaje que se encarga de recordar al visitante que aquí la historia no ha pasado precisamente de puntillas. Pero una ciudad es mucho más que lo que se ve desde la acera o desde el objetivo de una cámara.

Detrás de una fábrica hubo trabajadores, inversiones y decisiones. Detrás de una línea de ferrocarril, intereses económicos y transformaciones del territorio. Detrás de una época de prosperidad, también hubo desigualdades, cambios demográficos y personas que tuvieron que buscarse la vida.

La historia económica se ocupa de esas cosas. Y cuando se explica bien, deja de parecer una materia reservada a quienes disfrutan leyendo estadísticas, para convertirse en una herramienta magnífica para entender el presente.

Antonio Parejo supo conectar Antequera con Andalucía y Andalucía con los grandes procesos económicos y sociales. Ni convirtió su ciudad en el centro del universo ni la dejó perdida en una nota al pie de la historia general. La situó donde correspondía, dentro de un territorio con características propias, conectado con el resto del país y sometido a transformaciones que no siempre se explican a primera vista.

Por eso me parece especialmente acertado que el Ayuntamiento encargue y le dedique un libro de estas características.

Antequera no necesita inventarse una historia extraordinaria. Tiene una de sobra. Lo que necesita, como cualquier ciudad, es seguir investigándola, interpretándola y contándola con rigor. Y para eso hacen falta personas que no se conformen con la versión más cómoda de las cosas.

La labor de Antonio Parejo fue precisamente esa: mirar más allá de lo evidente y ayudarnos a comprender mejor lo que teníamos delante.

Durante el acto se presentó también un busto conmemorativo de Antonio Parejo, obra de la escultora Paula Castro, discípula de Jesús Martínez Labrador, que quedará en la Real Academia como recuerdo permanente del historiador.

Me encanta que se haya producido este homenaje. Y conviene no confundir el homenaje con su escenografía. Nada sustituye la tarea de leer, investigar y debatir. La mejor manera de recordar a un historiador consiste en volver a sus preguntas, discutir sus interpretaciones y continuar el trabajo que dejó abierto. El libro es una buena forma de ello. Así que, enhorabuena por la idea.

Antonio Parejo murió en 2013, pero su obra continúa ofreciendo claves para entender la historia económica de Andalucía y la evolución de Antequera. Fue profesor universitario, investigador, presidente de la Real Academia de Nobles Artes y Cronista Oficial de la Ciudad. En cada una de esas facetas dejó una aportación diferente, unida por una misma voluntad de comprender y explicar.

La presentación de este libro me parece, por eso, un acto necesario. No solo por lo que representa para quienes compartieron con él aulas, investigaciones o responsabilidades culturales, sino porque recuerda algo que a veces olvidamos, que el patrimonio de una ciudad no está formado únicamente por sus edificios, sus colecciones o sus paisajes. También lo integran las personas que han contribuido a interpretarlo y a transmitirlo.

Sin desmerecer la oratoria y la capacidad de comunicación de nadie de la mesa, me quedé admirado de la presentación que hizo la directora de la RANAA , Mercedes Fernández Paradas .
No te la pierdas.

Gracias a Rafael Gallardo Muriel, puedes verlo en este vídeo:

18 Octubre de 2026 | atqmagazine