«EL ESPEJO» | Por Inma Puche Manzano

Érase una vez una compañía circense que, entre sus espectáculos, incluía uno muy especial: un espejo misterioso. No era un espejo normal; resultaba inquietante pasar frente a él, porque no reflejaba el físico, sino el interior de las personas. Al asomarse, aparecía el mundo interno de cada uno y, a gran velocidad, como si fuera una película, se mostraba todo lo acontecido en su vida: las buenas y las malas acciones.

Cada tarde se formaban largas colas llenas de nerviosismo y curiosidad.

Ocurrió que, en una de aquellas funciones, entró el corregidor, hombre charlatán y ruin. A pesar de que el espejo contaba con todos los sistemas habituales de seguridad, cuando el hombre se detuvo frente al vidrio plateado, este se rompió en mil pedazos.

El revuelo fue tan grande que durante días no se habló de otra cosa. El circo quedó clausurado y se acordó celebrar una junta especial a la que acudieron, además de parte de los involucrados, autoridades, eclesiásticos, jueces, comerciantes, diplomáticos y representantes de todos los gremios. La gente quería averiguar qué había sucedido.

El corregidor se presentó a la convocatoria, aunque más pálido que de costumbre, Se decía que, desde aquel día, apenas hablaba y casi no dormía. El director del Circo comentó indignado que aquel espejo existía desde hacía más de trescientos años y que en él se habían reflejado mendigos, ricos, reyes, santos y alimañas, pero jamás había estallado.

Entonces, un anciano allí presente golpeó el suelo con su bastón y dijo:

ꟷPorque nunca se ha asomado alguien vacío. EL espejo refleja lo que uno lleva dentro: bondad, culpa, miedo o maldad. Si se rompió, es porque no encontró alma que mostrar.

Un murmullo recorrió la sala.

El corregidor salió en silencio. Poco después, todos hicieron lo mismo; las personas se apresuraron a regresar a sus hogares.

Desde aquella noche, el pueblo cambió. La gente dejó de mirarse a la cara y muchos cubrieron los espejos de sus casas con telas negras.

Comenzaron a suceder cosas extrañas y todo pareció marchitarse lentamente.

El corregidor se esfumó y jamás volvió a saberse de él. Una madrugada, mientras todos dormían, el circo recogió sus carpas y desapareció sin dejar rastro.

Pasado el tiempo, alguien comentó que habría que hacer algo para romper ese maleficio. Los más ancianos comprendieron que solo había una forma de lograrlo: perdonar, olvidar el miedo y volver a mirarse con bondad.

Y así, poco a poco, regresaron las risas, las alegrías y la luz a las casas porque, al final, entendieron que el verdadero misterio nunca había estado en el espejo, sino en el corazón de quienes se asomaban a él. Ya no hizo falta colgar lunas en las paredes, porque aprendieron a mirarse unos a otros con honestidad.

                                                                                                Inma Puche 2026

INMA PUCHE MANZANO

Antequerana y de profesión comerciante, estuvo 40 años detrás de los mostradores de un pequeño negocio familiar textil muy querido en la ciudad.

 Madre de dos hijos maravillosos.

A día de hoy, dispone de tiempo para disfrutar de sus pasiones: estar con la familia, con amigos, viajar, la pintura, las manualidades, restauración y últimamente la escritura.

Pertenece al Taller Antequerano de Escritura Creativa, donde junto a sus compañeros y a su profesor, desarrollan este arte y sobre todo los relatos breves. Se sorprende de cómo, con tan pocas palabras, se puede narrar una historia. Y se hace eco de los momentos donde es leído, escuchado y ese ambiente que se crea alrededor de la lectura.

Es autora de ‘Biografías del Alma’.*
Le encanta aprender de los trabajos de investigación, que a veces tiene que llevar a cabo para “retratar” a un personaje, en terrenos que no conoce, o en ciudades lejanas, sus formas de vida y costumbres. Trasladar al papel descripciones, que te hacen adentrarte de lleno en la figura reseñada, penetrar en la piel del protagonista o protagonistas y vivir con igual emoción como ella pone en todo lo que hace.

Agradecida, disfruta del momento presente y de todo lo bueno que tiene la vida.

*atqmagazine pidió en su día a Inma su colaboración con nuestra revista para ir contando esas ‘Biografías desde el alma’ con las que suele describir a distintas personas de otras ciudades y de la sociedad antequerana, que iremos publicando en nuestro digital en una sección específica.

A ella también le hicieron una biografía. Pon auriculares y sube volumen: