El arte fotográfico de Antequera vuelve a traspasar las fronteras locales. El pasado jueves 29 de octubre la Colección Museográfica de Gilena acogió la inauguración de «Rostros y momentos. Una mirada personal», la nueva exposición temporal del reconocido fotógrafo antequerano Manuel Torres.
El acto de apertura contó con una presencia muy especial para el artista, quien estuvo arropado por amigos y paisanos desplazados desde Antequera para apoyarle en esta cita cultural.
El propio Manuel Torres ofreció una explicación interpretativa y un recorrido guiado por la Sala de Exposiciones Temporales, compartiendo con los asistentes los secretos, técnicas y vivencias detrás de cada una de sus piezas.
La propuesta que Manolo Torres lleva a Gilena sitúa a las personas en el centro absoluto de la mirada. La exposición combina retratos, tanto individuales como grupales en posado, con capturas espontáneas de la vida cotidiana en la calle.
Para esta ocasión, el autor antequerano ha realizado un minucioso trabajo de selección de las obras que han marcado su trayectoria desde que se iniciara en la fotografía en 2007, todas ellas revisadas y perfeccionadas para la cita.
Aunque su aprendizaje ha sido de carácter autodidacta, complementado a lo largo de los años con talleres junto a grandes referentes del sector, Manolo Torres ha dominado disciplinas como la foto urbana, el retrato, la naturaleza, la macrofotografía o la toma nocturna.
Uno de los atractivos principales del trabajo que se presenta en esta muestra es su particular tratamiento de las imágenes. Jugando con el procesado y la imaginación, Manolo Torres transforma la toma original en verdaderos «trabajos fotográficos» de estética pictórica, donde busca embellecer e idealizar instantes cotidianos para transmitir emociones al espectador.
La exposición estará abierta al público hasta el 27 de noviembre de 2026.
Una magnífica oportunidad para descubrir y arropar el trabajo artístico de este autor antequerano en el vecino municipio de Gilena durante las próximas semanas.

La presencia y el acogimiento de los representantes del Museo que acoge dicha exposición, se puso de manifiesto con empatía y simpatía por parte de David Ruiz García, arqueólogo municipal de Gilena y director-conservador de su Colección Museográfica, reconocido a nivel estatal por su trabajo en arqueología experimental, recreación histórica y socialización patrimonial. Es un verdadero honor estar hoy aquí para abrir las puertas al universo visual de Manolo Torres Torres.

Presentó al autor, Juan López Rama quien estableció con palabras emotivas «un pasillo locuaz» hacia el conocimiento sobre Manolo Torres, centrando esta travesía expositiva a los ojos de los habitantes de Gilena. Y dijo…
«Hace siglos, el filósofo Voltaire dejó escrita una frase provocadora:
Había más imaginación en la mente de Pitágoras que en la de Homero.
Voltaire defendía que las matemáticas y la ciencia no son frías estructuras, sino actos de una imaginación desbordante capaz de ver el orden invisible del mundo. Por otro lado, la neurocientífica Nazareth Castellanos, nos recuerda que el ser humano es más un arte que una ciencia, y que necesitamos un puente entre ambas para no deshumanizarnos.
Cuando pienso en Manolo, veo ese puente hecho realidad. Como profesor de tecnología y matemáticas entiende el orden, la proporción, la luz y la simetría que gobiernan el espacio. Por otro lado, quienes leemos las profundas reflexiones humanas y filosóficas que regala en su blog, sabemos que posee la sensibilidad de un poeta que busca el sentido de la existencia.
Pues bien, hoy estamos aquí para inaugurar el puente de Manuel Torres. Él es, en el sentido más puro de la palabra, un hombre del Renacimiento moderno. En él, el profesor de tecnología y matemáticas convive en perfecta armonía con el filósofo humanista que escribe para buscarle el sentido a la vida.
El resultado de esa hermosa conexión es esta exposición fotográfica Rostros y momentos, una visión muy personal de reflejar la realidad que no dejara indiferente a nadie. Y que inauguramos hoy aquí en Gilena, tierra de luz, memoria y resistencia en estos tiempos de desmemoria e inconciencia social en los que nos amenazan las sombras del pasado.
Al contemplar conmovido sus fotografías que parecen pinturas, pienso en lo que decía François Truffaut:
Amo más los reflejos de la vida que la vida misma.
Y me identifico con él: los reflejos de vida de las imágenes de Manolo Torres nos parecen más auténticas que la vida misma. Huelen y saben a verdad.
La fotografía es, por definición, física, óptica y geometría. Pero en manos de Manolo, la técnica se rinde ante la emoción. En estas imágenes no solo van a encontrar composiciones visualmente impecables; van a encontrar las preguntas, los silencios y las certezas de un filósofo que camina con el corazón abierto y una cámara en la mano. Alguien que es capaz de detenerse y mirar donde otros pasaríamos de largo.
Porque, como decía Edgar Degas: el arte no es lo que ves, sino lo que haces que otros vean.
Pero Manolo, además de artista, filósofo y científico, encierra otras cualidades que los afortunados que contamos con su cercanía no podemos dejar de subrayar: su inmensa generosidad y esa humildad genuina que define a los más sabios. Rememorando al poeta por excelencia —y aquí esta tarde estamos varios machadianos— Manolo es, en el buen sentido de la palabra, bueno. Manolo, por encima de todo, es muy buena gente.
Querido amigo, gracias por demostrarnos con tu ciencia, tu escritura, con tu vida y con tus fotografías que la distancia más corta entre la ciencia y el arte no es una línea recta, sino la sensibilidad de tu mirada. Enhorabuena por esta exposición. Disfrutemos de ella en esta luminosa Gilena, donde florece la esperanza».
Juan López Rama (29-10-2026)

Por su parte, Manolo Torres agradeció a la entidad la prestación la sala, el honor de exponer en ella y la asistencia a todos, con estas palabras:
«Antes de nada, quiero acordarme muy especialmente de todas las víctimas y sus familiares, del trágico accidente ferroviario que ocurrió ayer, y expresarle mi más profundo sentimiento y solidaridad con todos, en estos momentos tan duros para ellos.
También quiero agradecer la asistencia de los que estáis aquí esta noche y, en especial, a los amigos que han venido a verme y a apoyarme desde Antequera. A David Ruiz y a todo su equipo de esta “Colección Museográfica de Gilena”, por haber confiado en mí para presentar esta exposición, y por la amabilidad que han tenido en todo momento conmigo.
Además, no quiero olvidarme del apoyo y la ayuda constante que tengo siempre de mi familia, en especial de las personas que ya no están y a las que siempre llevo en mi corazón, porque sin todos ellos, este trabajo no sería el mismo.
Quiero ser breve hablando de las obras que os presento hoy, que centran el protagonismo especialmente en las personas. Con retratos individuales o de grupo, en actitud de posado, o incluso, captando escenas callejeras o improvisadas de momentos cotidianos. En estas imágenes, he pretendido exponer una visión muy personal de mirar la realidad que nos rodea, reflejando que los instantes que habitualmente nos puedan resultar sencillos y sin importancia, pueden llegar a alcanzar la categoría de inolvidables.
Os muestro una selección de lo que he ido realizando desde mis inicios en la fotografía en 2007, adecuadamente revisado y actualizado. He de decir que suelo jugar mucho con la edición y el procesado, y también con la imaginación, para buscar estéticas muy pictóricas que embellezcan e idealicen la toma original.
Realmente a mí no me gusta denominar a estas obras como fotografías, sino como “trabajos fotográficos”, porque partiendo de una foto normal y trabajándola adecuadamente, se pueden obtener imágenes muy diferentes a lo que son las fotografías tradicionales, con un parecido a lo que se consigue con la pintura.
En definitiva, mi esperanza y mi ilusión es que esta muestra sea del agrado de todos vosotros y que podáis disfrutarla y saborearla. Muchas gracias.|
Manolo Torres

Breve Reseña Biográfica de Manolo Torres
Formación y Comienzos Profesionales
Manolo Torres cursó la oficialía y la maestría de la antigua Formación Profesional en la Virlecha. Posteriormente, se trasladó a Málaga para cursar la Ingeniería Técnica (antiguo Peritaje) en la especialidad de “Centrales y Redes Eléctricas”.
Más adelante, cursó un par de años de Ingeniería Superior en Sevilla, estudios que tuvo que interrumpir por falta de liquidez económica y debido a la oportunidad laboral que le surgió como profesor en la Virlecha. En este centro ejerció la docencia durante 40 años hasta su jubilación.
Trayectoria Docente y Actividades Extraescolares
Durante su trayectoria, impartió asignaturas de diversa índole, como Matemáticas, Física, Química, Estadística, Informática y Ciencias, aunque centró su dedicación principal en las tecnologías y en los talleres eléctricos de los distintos cursos de la antigua y la nueva Formación Profesional.
A partir de 1993 asumió el cargo de Jefe de Estudios, con el objetivo de transformar una enseñanza de FP que en ese momento se encontraba muy desvalorizada por la sociedad, convirtiéndola en una oferta de mayor calidad que incorporaba la nueva ESO, los nuevos Ciclos Formativos de Formación Profesional y los nuevos Bachilleratos. Adaptar al profesorado procedente de la antigua FP y cambiar la mentalidad de trabajo supuso una ardua tarea que, con el tiempo, aportó grandes satisfacciones y situó al colegio entre los más influyentes a nivel comarcal.
Tras dejar la Jefatura de Estudios, se integró en el Departamento de Calidad del Colegio, donde diseñó un sistema de Evaluación de la Calidad por Procesos bajo los modelos EFQM e ISO 9001, un sistema que posteriormente se exportó a todos los colegios de La Salle en Andalucía. Como fruto de este trabajo, el centro obtuvo durante dos años consecutivos el 2º y el 1º Premio Nacional a la Calidad Educativa, otorgados por el Ministerio de Educación.
En la etapa posterior a la reforma educativa, su labor didáctica se centró fundamentalmente en las clases teóricas y prácticas del Ciclo Formativo de Grado Medio de “Equipos e Instalaciones Electrotécnicas”, hasta el momento de su jubilación.
En su faceta Artística y Personal…
Manolo Torres formó parte durante 27 años de la Coral “Ciudad de Antequera” – La Salle, una actividad que le permitió recorrer miles de kilómetros y llevar el nombre de Antequera por multitud de lugares de la geografía española. Para él supuso un auténtico descubrimiento la interpretación de una gran variedad de música, incluidas las grandes obras clásicas de la música coral, colaborando en numerosas ocasiones con otros coros, músicos y orquestas.
Al margen de su labor profesional, ha dedicado su tiempo libre a cultivar su pasión por la fotografía y, más recientemente, a colaborar con distintos colectivos y personas en la ilustración y maquetación de libros, apoyándoles en su labor cultural. También es el responsable de producción audiovisual del Programa de de animación a la poesía, «ReVersos».



Os animamos a ver esta exposición y a acercaros a ver este museo y espacio tan original.
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