La anestesióloga Silvia García Orallo desentrañó los misterios del dolor en una nueva edición de ‘La TEDtulia’

«Un foráneo en el paraíso» | ChLL para atqmagazine

Ayer, 7 de mayo, en el Aula Magna de la Biblioteca Municipal San Zoilo de Antequera, la médica anestesióloga Silvia García Orallo disertó en la quinta edición de La TEDtulia sobre«El dolor: de la neurociencia a la vida cotidiana».
Explicó entre claves médicas, la localización en el cerebro y la bioquímica del dolor como relato del cuerpo y de la vida. Pero también inspiró en su disertación, antídotos emocionales que influyen en su control. ¡Estuvo magistral!.

La TEDtulia fue presentada por las propias organizadoras del acto, Carmen Parejo García, enfermera de prestigio, ya jubilada, y por Carmen Díez de los Ríos Paradas, de sólida trayectoria en el campo de la inteligencia emocional, quienes detrás de sus cortas intervenciones durante la charla, dejaron entrever un esmerado trabajo de fondo en la elaboración del programa, cuya sensibilidad y coherencia hicieron posible una conversación de gran interés, articulada con acierto entre dos perspectivas complementarias.

La tarde del jueves 7 de marzo, el aula magna de la Biblioteca Municipal de San Zoilo en un espacio de reflexión poco habitual: un lugar donde la neurociencia conversaba con la experiencia íntima y cotidiana del sufrimiento humano.

Carmen Díez de los Ríos | Carmen Parejo y Silvia García Orallo

La TEDtulia “El dolor. De la neurociencia a la vida cotidiana”, protagonizada por la anestesióloga Silvia García Orallo y presentada por Carmen Parejo García y Carmen Díez de los Ríos Paradas, logró convertir un asunto profundamente técnico en una conversación cercana, comprensible y emocionalmente reconocible.

Desde el inicio, la doctora planteó el dolor no como un simple síntoma, sino como una experiencia compleja donde convergen biología, memoria, emociones y contexto social. Con una exposición clara y didáctica, explicó los mecanismos neurobiológicos que intervienen en la percepción del dolor, deteniéndose en el funcionamiento del sistema nervioso y en la forma en que el cerebro interpreta las señales dolorosas.

Lejos del tono frío de una conferencia médica convencional, esta médica anestesióloga consiguió traducir conceptos científicos a un lenguaje accesible sin caer en simplificaciones.

En tiempo de preguntas, durante la fértil participación del público, se abordó también la diferencia entre dolor agudo y dolor crónico. Mientras el primero aparece como una alarma útil del organismo, el segundo se reveló como una realidad mucho más compleja, persistente y, en muchos casos, invisible para quienes rodean al paciente. También se escucharon casuísticas que permitieron compartir e inducir enseñanzas más concretas sobre las dificultades del dolor y cómo soportarlo.

La TEDtulia avanzó entonces hacia una idea especialmente relevante en tiempos de hipermedicalización, tratar el dolor no consiste únicamente en recetar fármacos. La especialista defendió un enfoque multidisciplinar en el que intervienen también la salud emocional, los hábitos cotidianos, el descanso, las relaciones personales y el contexto social. El sufrimiento, vino a señalar, rara vez se limita al cuerpo.

Esa conexión entre ciencia y vida diaria fue un gran acierto de la sesión. La invitada ponente, frente a discursos médicos excesivamente abstractos o distantes, logró situar la neurociencia en el terreno de lo cotidiano, en cómo influyen el estrés, la soledad, el miedo o incluso el ritmo de vida en la manera de sentir y gestionar el dolor.

¿Cómo es posible aguantar el dolor?. Los faquires soportan el dolor gracias a una combinación de entrenamiento mental, control de la respiración, habituación física y técnicas que reducen el daño real, como distribuir el peso en una cama de clavos. No es que no sientan dolor, sino que aprenden a controlarlo y tolerarlo mucho mejor que la mayoría de las personas.

Los asistentes seguimos la intervención con notable atención y participación, confirmando el creciente interés por formatos divulgativos que combinan rigor científico y reflexión humanista.

La charla no cayó en recetas fáciles ni en optimismos simplistas, pero sí dejó la idea esperanzadora de que comprender el dolor puede ayudar también a sentirlo de otra manera.

Al final de la sesión, repartió estas recomendaciones reunidas por Silvia, para fortalecer la prevención ante el dolor y aminorar su incidencia dotando a nuestra vida de vida y motivaciones, que suelen actuar como freno y distracción del dolor mediante la activación de estos calmantes endógenos: serotonina, dopamina, oxitocina y noradrenalina.

Silvia García Orallo. Médica anestesióloga del Hospital de Torrelavega / Cantabria.