«Un foráneo en el paraíso» | ChLL para atqmagazine
El fenómeno silencioso de Conique… ¿Cómo un cortijo se ha convertido en un centro cultural fascinante también en el verano de la comarca de Antequera?
Su nombre resuena cada vez con más fuerza en los mentideros culturales de la comarca, pero no todos conocen el secreto de su magia. No es una institución pública ni un espacio escénico al uso, el Cortijo Conique se ha transformado, casi de boca en boca, en un auténtico santuario de encuentro para las artes del Teatro, las Letras y la Amistad.
Este verano, tras sus muros y bajo la luz de las estrellas, ha vuelto a obrarse el milagro lorquiano. Os cuento qué hay detrás de este enclave que ya es todo un referente de la vida cultural de la comarca.
En mi ya larga vida he asistido a muchas citas en el calendario estival. Todas nacen con ilusión y buen hacer, pero algunas se quedan en actividades efímeras sin trayectoria de continuidad. Otras, con el tiempo y el mimo de sus anfitriones, van echando raíces hasta convertirse en tradición viva y patrimonio emocional. Esto es, sin duda, lo que ha vuelto a suceder este verano en el Cortijo Conique, después de celebrar en meses atrás en otras estaciones del año actividades de encuentro cultural dignas de ser resaltadas.
Y si en años anteriores también se produjeron allí interesantes momentos de disfrute cultural y social, por ejemplo el pasado 2025 nos regaló una velada inolvidable de noche lorquiana al abrigo de los Sonetos del amor oscuro y las perseidas, esta nueva edición ha ratificado que el proyecto impulsado con generosidad y mecenazgo por María Córdoba y su marido Francisco Ruiz no solo se consolida, que crece en raigambre y belleza.

entre aplausos y miradas de felicidad y agradecimiento
«Conique, una vida entre encinas«, ha acabado convirtiéndose en geografía del alma. Un espacio donde el verano adquiere un significado distinto porque la cultura encuentra refugio entre los árboles, el silencio del campo y la hospitalidad de estos maravillosos anfitriones que entienden que compartir el arte es una de las formas más nobles de la generosidad.
La perfecta logística que preparan siempre María y Francisco y el cariño de un equipo engrasado por la amistad, hicieron posible que la magia volviera a desplegarse entre los muros y jardines del cortijo. Un encuentro concebido sin más pretensión que la de agasajar al arte, a la palabra y a los amigos, pero que se ha erigido ya como una de las convocatorias culturales de mayor altura del verano en el encuentro de gentes que llegan desde Antequera, Archidona, Cuevas, Málaga, Sevilla, Madrid, Nerja…
Este año la fuerza trágica de Lorca ha tomado el escenario. Si la edición anterior tuvo el tono íntimo del verso recitado y el suspiro de la guitarra, este año la propuesta abrió paso hacia la dramaturgia pura. Federico García Lorca volvió a ser el centro de la noche, pero ahora a través de los ecos trágicos y pasionales de una de sus obras cumbres, Bodas de Sangre.
El acto comenzó con la lectura de la actriz Carmen Partida de este texto introductorio y de la elegía escritos por el médico José Montosa:

«En la próxima madrugada del 18 al 19 de Agosto se cumplirán 90 años de la muerte de Federico García Lorca a los 38 años de edad.
Fue vilmente asesinado en el barranco de Víznar junto a dos maestros de escuela y un anarquista. Por «rojo», espía de los rusos y homosexual según quien lo denunció. Ciertamente era homosexual y había tomado parte a favor de la Republica; pero ni el ser hijo de un terrateniente ni amigo de la familia falangista que lo ocultó, sirvió para salvarle de ser fusilado.
Como uno de los máximos exponentes de la Generación del 27; es conocido universalmente como poeta lírico y dramaturgo.
Nada más instaurada la 2ª República en 1931, el Ministerio de Instrucción pública le confió la tarea de dirigir «La Barraca», compañía de teatro ambulante formada por universitarios madrileños que había de llevar a los pueblos de España representación de Cervantes, Lope y Calderón. Siempre creyó que el teatro podría ser un excelente medio de regeneración de la sociedad y educación de un país.
Poco después, en 1932, escribió «Bodas de sangre»; estrenada en Madrid al año siguiente, tras haber leído en el ABC de 1928 un reseña de un crimen acaecido en los campos de Níjar de Almería, en el cortijo del Fraile. La lectura de estos hechos le inspiró «Bodas de sangre» que junto a «Yerma» (1934) y «La casa de Bernarda Alba» (1936) forma la trilogía de dramas con todo el perfil clásico de la Tragedia grecorromana. Tardó 4 años en estructurarla y la escribió en 15 días en la Huerta de San Vicente (Granada) en donde solía veranear. Un crítico que presenció el estreno de Bodas de Sangre declaró que la obra estaba entroncada con la Grecia de Euripides y la Roma de Séneca.
No quisiera dejar escapar la ocasión de agradecer a María y Francisco la organización de estas tardes teatrales en este entorno tan lorquiano. Federico, desde algún lugar, estará feliz con la iniciativa.
Elegía a Federico.
Anoche me lo mataron madre, anoche me lo mataron.
La estela de la Luna reflejada en el rio vino a contármelo.
Potros que lo vieron, por las ramblas galopan desbocados.
Y hasta los grillos enmudecieron y las luciérnagas se apagaron.
Las adelfas de la ribera, lágrimas de sangre lloran de pena desde entonces.
Anoche lo mataron madre, a Federico, los desalmados.
La representación de Bodas de Sangre corrió a cargo del grupo de la Escuela Municipal de Teatro de Antequera, que firmaron una fascinante actuación para el recuerdo: María Córdoba, Juan Francisco Abad, Teresa Pérez, Raquel Casco, Cecilia Sánchez, Paula Ramírez, Lidia Casado, Pilar Ruiz, Juan Antonio López, Mercedes Montilla, Margarita Martínez,Marta de la Rosa, Marina Pérez, Andrés Gómez-Carreño, Isabel Pérez y Ana Muñoz, dirigidos por el genial Paula Ramírez.
Sobre el escenario natural del cortijo, los intérpretes supieron encarnar con estremecedora sensibilidad la tensión del navajazo, el peso de la honra, el galope de los caballos y el presagio de la luna…
La entrega de los actores y actrices en su actuación, la precisión en los silencios y la fascinante proyección de los textos de Lorca consiguieron sobrecoger a un público que asistimos emocionados a un despliegue de talento local que demuestra la excelente salud de la formación teatral en nuestra tierra.











Tras la intensidad del drama escrito por Federico, la velada dio paso a la acostumbrada convivencia, en cháchara desenfadada y cultura, donde las artes culinarias de algunos y algunas de los asistentes volvieron a rivalizar en finura con las escénicas.


En Conique se respira un arte que no se compra ni se improvisa; se respira la cultura de la hospitalidad. María y Francisco han logrado convertir su hogar en un faro cultural de referencia. Noches como esta nos recuerdan que, mientras haya un escenario improvisado bajo las estrellas y voces dispuestas a dar vida a nuestros clásicos, la memoria y la poesía seguirán teniendo un refugio sentimental en el corazón de nuestra comarca.
Conique va escribiendo, poco a poco, una historia propia. No solo por la calidad de las actividades que acoge, sino por el ambiente humano que ha sabido crear. Artistas, docentes, escritores, actores, lectores y amantes de la cultura encuentran en sus reuniones un espacio donde conversar, emocionarse y compartir inquietudes en un clima de encantadora cercanía.
…Y mientras la noche avanzaba sobre el campo abierto al horizonte en Conique, parecía imposible no imaginar a Federico sonriendo discretamente desde alguna esquina de la luna, satisfecho de comprobar que, casi un siglo después, sus palabras siguen reuniendo a quienes creen que la belleza continúa siendo una forma de esperanza.
A todas y cada una de las bellas ninfas que en Conique estabais, con los pies en el agua, contemplando la luna en la Noche Lorquiana, y a las que no estabais, pero podríais haber estado. A vuestra luz, envidia de la luna | Juan López Rama
NOSTALGIA DE LUNA
Anoche en el cielo
brillaba la luna,
y, a luz de ella,
tu piel de aceituna.
Brillaba en la noche
tan sutil maravilla:
tus pies en el agua
hasta las rodillas.
¡Quién fuera agua
y sentir tu frescura!
¡Quién fuera aire
y ceñir tu cintura!
¡Ay, quién fuera mago
o un duende atrevido
para besar tus labios
bajo el cielo encendido!
Ahora añoro tu luz,
tus ojos le luna,
mientras evoco
tu primor y hermosura.
Y, recogida tu falda
sobre las rodillas,
tus pies en al agua,
cual brillo de luna.
Hoy extraño esa luz
que envidia la luna,
y en tu vivo recuerdo
encuentro la calmura.
Juan López Rama, 2 agosto 2026
ANOCHE
Anoche, en Conique,
la casa entrañable
de Paco y María,
cortijo, paraíso,
edén de amistad,
edén de alegría,
con luna lorquiana
Lorca renacía
en sus «Bodas de sangre»,
en mis amigos,
en mis amigas,
¡ qué bello escenario !
¡ qué fieles intérpretes
¡ qué fuertes aplausos !
¡ qué grandes artistas !
Lorca desde el cielo
también aplaudía,
la luna guiñaba,
lloraba y reía.
Anoche, en Conique,
la casa entrañable
de Paco y Maria.
Antonio Vera Ruiz
Nerja 2 agosto 2026.
Fotos prestadas por M. Ángel y Manuel.






