«Un foráneo en el paraíso» | ChLL para atqmagazine
ATQmagazine distinguirá próximamente a la catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad de Málaga por una trayectoria investigadora de excelencia y su contribución al conocimiento del patrimonio histórico, económico y social de Antequera.
La entrega del galardón tendrá lugar próximamente y será una ocasión para reconocer una carrera marcada por el rigor científico, la amplitud de sus investigaciones y su compromiso con el conocimiento histórico. Pero también queremos que sea algo más, una celebración de la cultura entendida como una forma de comprender quiénes somos, de dónde venimos y qué debemos preservar para las generaciones futuras.
Mercedes Fernández Paradas ha hecho y hace cosas muy importantes sin necesidad de levantar demasiado la voz (su curriculum es impresionante), y sus argumentos y su trayectoria son sin embargo de un altísimo nivel. Lleva años trabajando, investigando, enseñando y abriendo caminos, mientras el mundo sigue girando a una velocidad que apenas deja tiempo para detenerse a mirar.
En ATQmagazine nos gustan esos momentos. Quizá porque una revista cultural debe servir, entre otras cosas, para mirar con un poco más de atención a quienes tenemos cerca. Para descubrir que detrás de una trayectoria hay mucho más que un currículum y que, a veces, los reconocimientos más justos son aquellos que nos permiten conocer mejor a personas a las que creíamos conocer.
Por eso nos alegra anunciar que Mercedes Fernández Paradas recibirá próximamente el Premio Venus de Anticaria, una distinción con la que queremos reconocer su trayectoria como historiadora, catedrática de la Universidad de Málaga y mujer comprometida con el conocimiento y la cultura.
Mercedes es antequerana. Y eso, en una noticia como esta, tiene su importancia, aunque no sea lo único que importa. Porque una de las cosas que más nos interesan de su trabajo es precisamente su capacidad para conectar lo cercano con lo universal, para encontrar en la historia de un territorio las preguntas que ayudan a comprender la historia de todos.
Lleva décadas dedicada a investigar, escribir, enseñar y estudiar esas cosas que, a primera vista, quizá no parezcan demasiado emocionantes: los archivos, la propiedad de la tierra, las antiguas ordenanzas, las empresas, el gas, la electricidad, el agua y los servicios que fueron transformando nuestras ciudades. Pero basta con detenerse un poco para descubrir que ahí está buena parte de nuestra vida. En cómo se organizaban nuestros antepasados, en cómo resolvían sus necesidades, en cómo trabajaban y en cómo fueron construyendo, con mayor o menor fortuna, el mundo que hemos heredado.
La historia, cuando se cuenta bien, tiene esa virtud. Deja de ser cosa de fechas y personajes lejanos y empieza a hablarnos de nosotros mismos. Razón de más por la que nos parece tan oportuno este reconocimiento.
La trayectoria de Mercedes Fernández Paradas habla de una forma de trabajar que requiere algo cada vez más valioso, curiosidad, paciencia, rigor y la voluntad de no conformarse con la primera respuesta. Investigar significa pasar muchas horas buscando, leyendo, contrastando y volviendo a empezar. Significa aceptar que las cosas casi nunca son tan sencillas como parecen y que detrás de cada explicación hay otras preguntas esperando.
No es un trabajo que siempre se vea. Los libros llegan a las librerías, los artículos aparecen en las revistas, las clases se suceden y los años pasan. Pero detrás de todo eso hay una dedicación constante, una vocación que se construye día a día y una confianza en que el conocimiento merece el esfuerzo.
Mercedes ha desarrollado esa labor desde la universidad, a través de una extensa producción científica, la docencia y distintas responsabilidades editoriales e institucionales. Sus investigaciones han contribuido al estudio de la historia económica y social, de la energía y de los servicios públicos, así como al conocimiento del patrimonio y de las fuentes documentales que nos permiten reconstruir nuestro pasado.
Pero no hace falta conocer todos los títulos de su bibliografía para comprender el valor de una trayectoria así. Basta con pensar en lo que significa dedicar tantos años a estudiar cómo han cambiado nuestras sociedades y poner ese conocimiento a disposición de los demás.
Porque investigar también es una forma de cuidar. Cuidar la memoria, evitar que se pierdan las historias que explican quiénes fuimos y ofrecer a quienes vienen detrás herramientas para entender mejor el presente. No se trata de vivir mirando hacia atrás, sino de saber qué hay detrás de las cosas que hoy damos por hechas.
En una ciudad como Antequera, con una historia que se deja ver en sus calles, en sus edificios y en su patrimonio, ese trabajo tiene un significado especial. Pero también lo tiene lejos de aquí, porque la cultura no entiende demasiado de fronteras y el conocimiento, cuando es sólido, siempre encuentra la manera de viajar.
El Premio Venus de Anticaria nació precisamente con esa idea de reconocer a mujeres que, desde sus respectivas trayectorias, han contribuido a enriquecer la sociedad, a ampliar nuestro horizonte cultural y a dejar algo valioso a los demás. Mujeres que no necesitan parecer extraordinarias para demostrar que su trabajo lo es.
Este premio no constituye simplemente una relación de nombres en una lista de distinciones. Es un olimpo de mujeres a las que estamos dando las gracias por ser cómo son y por su entrega social. En este caso, agradecemos los años dedicados a investigar, el conocimiento compartido; el trabajo silencioso que muchas veces transcurre lejos de los focos y nos recuerda que la cultura no se sostiene únicamente con grandes acontecimientos, sino también con la constancia de quienes como ella la hacen posible.
Siempre digo y no me importa repetirme que la Venus, esa pequeña figura que ha atravesado los siglos para llegar hasta nosotros, tiene algo de todo esto. Nos recuerda que el tiempo pasa, que las generaciones cambian y que, sin embargo, hay cosas que merece la pena conservar. No solo los objetos, los edificios o las obras de arte, también las ideas, el conocimiento y el esfuerzo de las personas que ayudan a comprender nuestro mundo.
Por eso nos gusta pensar que cada nueva Venus es también una invitación a mirar de otra manera. A descubrir el valor de trayectorias que quizá teníamos demasiado cerca para apreciar en toda su dimensión. A reconocer que detrás de una carrera profesional hay una vida dedicada a algo que importa no solo a quien la recorre, que también a la sociedad a quienes nos la entrega.
La de Mercedes Fernández Paradas es una de esas trayectorias. Una vida profesional ligada a la universidad, a la investigación y a la cultura; una labor que ha contribuido a ampliar nuestro conocimiento de la historia y que mantiene un vínculo especial con Antequera, su tierra.
Y, en el fondo, de eso va todo esto. De mirar alrededor, de reconocer el trabajo bien hecho y de entender que una sociedad es un poco mejor cuando sabe valorar a las personas que contribuyen a enriquecerla.
Actualmente Mercedes es la Directora de la Real Academia de Nobles Artes de Antequera y ello no parece ser un destino final, sino el principio de un nuevo recorrido paralelo a su actual dedicación que, augura buenos tiempos venideros en el mundo intelectual y cultural antequerano.
Mercedes Fernández Paradas (Antequera, Málaga) es catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad de Málaga e investigadora especializada en Historia Económica y Social, historia de la energía, servicios públicos y patrimonio histórico. Doctora en Historia, con Premio Extraordinario de Licenciatura y de Doctorado, ha desarrollado una extensa trayectoria científica dedicada al estudio de los procesos de modernización económica y urbana en España, con especial atención a Andalucía. Es autora de numerosos libros, artículos y capítulos de investigación, entre los que destacan sus trabajos sobre el patrimonio territorial de Antequera y la historia de las industrias del gas y los servicios públicos. Compagina su labor docente e investigadora con responsabilidades editoriales y culturales, entre ellas la dirección de la Revista de Estudios Antequeranos.
Es la Directora de la Real Academia de Nobles artes de Antequera.







