Un nuevo Desplegable Cultural, idea y producción de Antonio Madrona, con la colaboración especial en esta ocasión del historiador Manolo Rodríguez. Una selección monumental que muestra nuestro gran inventario histórico.
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Antequera se enorgullece de poder exponer que fue ocupada desde el Paleolítico hasta nuestros días. Esta ocupación ha aportado cultura, historia y monumentalidad, que se refleja al pasear por la ciudad. “Las Suertes” aportación del Paleolítico, principio de nuestra humanidad; “Menga”, catedral del Neolítico; “Tholos del Romeral” continuidad en el Calcolítico; “Singilia Barba” la romanización en nuestra tierra; “Inscripción visigoda”, un paso más hacia el islamismo de nuestra “Alcazaba”; “La Colegiata de Santa María”, renacimiento y apogeo urbano; “Los retablos de iglesias” mostrando con sus yeserías el triunfo del Barroco; las “Fabricas de Hilado”, desarrollando en su primera mitad del XIX los principios de progresismo político; finales del XIX, decadencia económica y postulación del moderantismo; siglo XX, inicios, miseria política para a finales de siglo desarrollo económico y poblacional con la democracia, reivindicando y restaurando nuestro patrimonio por la municipalidad del momento, hasta hacer que Antequera se la haya denominado “la Florencia de Andalucía”. |
Manolo Rodríguez
DOLMEN DE MENGA .
Sepulcro de corredor megalítico (6.000 a.C.) considerado obra magna de la Prehistoria. Su excepcional orientación mirando a la Peña de Los Enamorados hizo que el arqueoastrónomo Michael Hoskin consiguiera ser declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, desde el 15 de julio de 2016, junto con el enterramiento de Viera y el Tholos del Romeral.

DOLMEN DE VIERA.
Posterior a Menga ( 3510-3020 a.C). Es sepulcro de corredor con cámara funeraria independiente para el ajuar y difuntos. Destaca por la perfección en el trabajo de sus piedras dadas las frágiles herramientas de la época. A diferencia del dolmen Menga, situado cerca de él, su entrada está orientada siguiendo el nacer del sol en los equinoccios.

THOLOS DEL ROMERAL.
Arquitectura del Calcolítico construido con mampuestas en aproximación de hileras sin argamasa, soportando grandes lozas que su peso sea el sostén del edificio. Su planta es un corredor que comunica con una cámara circular con cúpula falsa que comunica con otra más pequeña, siguiendo el esquema de los tholos micénicos a menor escala. Su orientación de entrada lo hace hacia el Camorro de la Siete Mesas en el Torcal.

REFUGIO ARQUILLO PORQUERO.
Ubicado en el Parque del Pinar de Hacho, nos indica el lugar de descanso y pernoctación de los ganaderos en esta vía pecuaria desde tiempo inmemorial, indicando, algunas grafías esquemáticas de difícil interpretación de cruces y formas posibles antropomorfas que nos retrotraen al neolítico, cuando la humanidad controla el tiempo y el espacio.

CIUDAD ROMANA DE SINGILIA BARBA.
Espacio en las tierras llamadas del Castillón, que desde el calcolítico y continuación en la Edad del Bronce constituyó un importante oppidum ibérico que haría posible el asentamiento romano de Singilia. Hoy, a falta de excavación profunda, nos muestra zonas templarias, basílica, foro, teatro, circo y necrópolis. Su esplendor lo tuvo entre los siglos I y II d. C.

TERMAS ROMANAS DE ANTIKARIA.
Se ubican a los pies de la que fue Colegiata de Sta. María. Descubierta en 1988, nos mostró un magnífico complejo termal fechable a mediados del siglo I d.C. con varios frigidarium, parte del hypocaustum, donde se producía el calor, algunos tepidarium y caldarium. Destacable es el mosaico representando una deidad marina del siglo III d.C. Su ubicación manifiesta que hubo la ciudad romana de Antikaria.

VILLA ROMANA CARNICERÍA DE LOS MOROS.
Aunque su nombre nos puede llevar a equívoco, los restos arqueológicos nos hablan de una arquitectura romana entre los siglos I al II d.C. Podrían haber sido unos baños privados de una villa residencial. Hoy queda en pie lo que pudo ser el aljibe o ninfo adosado a la piscina o cisterna rectangular de 12 metros, mostrando su fachada de 15 arcos, destacando el central de donde surgiría un surtidor de agua.

VILLA ROMANA DE LA ESTACIÓN.
Excepcional ejemplo de villa romana de peristilo. Se conoce desde el siglo pasado y nos muestra solamente una parte del total de la villa, aún por excavar. Por ahora vemos zonas residenciales con pavimentos musivos, un ninfeo exento y un área termal. Su origen estaría en la segunda mitad del siglo I d.C., siendo sus moradores gentes de relevancia social dada la riqueza de sus mosaicos y su estatuaria, destacando el pequeño busto femenino de la diosa Venus que iría adornando una de las hornacinas que decoraban el peristilo.

TUMBA ACILIA PLECUSA.
Se descubrió en el término de “Las Maravillas” en Bobadilla, guardando los restos de Acilia, mujer que, nacida esclava, contraería matrimonio con su patrono Manius Acilius Fronto, caballero del ejército romano, y ya viuda llegaría a ser una de las personas más importantes de la aristocracia de Singilia Barba. Se trata de una tumba con columbarios y sarcófago de inhumación donde yacía Acilia. Su data es del siglo II d. C. Hoy los 178 sillares que constituían el enterramiento están ubicados en el MVCA, mostrando al ver su reconstrucción la importancia a la que llegó esta mujer.

LA ALCAZABA DE ANTEQUERA.
Constituyó el recinto amurallado de la medina islámica, destacando su torre del Homenaje de cinco lados, que se une por un lienzo de muralla con la torre Blanca de mejor hacer arquitectónico en su sillería y sus bóvedas de cañón y esquifadas en el interior. En 1582 la torre del Homenaje se cubrirá con un campanario para dar las horas del riego en la Vega. Desde ese monito se le llamó El Reloj y, también, Papabellotas, desfiguración de Zampabellotas, por tener que vender unas encinas para su construcción.

ARCO DE LOS GIGANTES.
Se construyó en 1585 suplantando a la puerta original musulmana llamada de Estepa o de la Villa. Fue su arquitecto Francisco de Azurriola y su constructor alarife Francisco Gutiérrez. Quisieron hacer un arco de triunfo que recordara la grandeza de la ciudad adornándola con inscripciones romanas encontradas en los alrededores, destacando las de Singilia Barba. Destacaba en su clave la jarra de azucenas flanqueada en su cubrición por el león y el castillo, elementos del pendón de Antequera.

TORRE DEL HACHO.
Atalaya circular con función de torre vigía del siglo XIII, estructurada en dos pisos, siendo el acceso al segundo por una escala exterior. Desde ella se podía establecer comunicación con la demolida torre de los Pontones y, cerca de Singilia y con la del cerro Cuchillo, junto al cortijo de la Torre. Elementos defensivos del control de la Vega por la Alcazaba. El topónimo de hacho le viene de su uso de comunicación por el uso de antorcha o hacho, como lo demuestra la denominación en otras torres de la época.

ACUEDUCTO DE LA MAGDALENA.
Antequera se suministraba de agua de los manantiales de la Magdalena, del Prado del Duranguillo y del nacimiento de la Villa. El agua de mejor calidad era la de la Magdalena, por lo que se decide en el XVI hacer un acueducto desde su nacimiento hacia la ciudad. Parte de su trazado discurre por el pinar del Hacho a base de pozos, minas, alcubillas y el acueducto de los Porqueros.

LA VIRGEN DEL SILENCIO.
Lienzo de los varios que se guardan en el MVCA de Antonio Mohedano (1563-1625). Pintor manierista vinculado a la escuela sevillana del momento. Esta pintura no recoge, como se pudiera pensar, un momento propio de la Epifanía; quiere recordarnos que el Niño dormido, está indicándonos su fin, su muerte “de utero translatus ad tumulun”. San Juanito lo indica silenciándonos con su dedo izquierdo. Símbolo harpocrático -callar lo que los sabios saben-, mientras la madre lo cubre con velo, símbolo clásico de muerte, recordando a Eros.

ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL.
Su origen fue como pósito, para controlar el mercado y existencias de un producto básico como es el trigo. Se erige en 1733, siendo corregidor D.Juan de Molina y Oviedo, el que decida entre los proyectos de los maestros Cristóbal García y Andres Burgueño, el de este último. Con todo, será Tomás de Melgarejo el que lo ejecute. Destaca en el edificio su “caja fuerte” construida en 1770, con sillares de caliza del Torcal con puerta de cerradura de hierro. En 1773 Martín de Bogas hará la “panera” .

CLAUSTRO DE SAN ZOILO.
Joya claustral tardogótica, única en la provincia de Málaga, del llamado estilo Reyes Católicos del convento francis- cano de San Zoilo, beneficiado por D.Juan el hijo de los Reyes Católicos, y más tarde por ellos. Las columnas de abajo fueron sustituidas en el siglo XVII por las actuales de caliza roja con capiteles toscanos. Los de la planta alta son los que definen el estilo del edificio con sus características bolas de adorno en los capiteles. En 1871 el convento pasó a ser asilo, en manos de las Hermanitas de los Pobres.

EFEBO DE ANTEQUERA.
Bronce romano a la cera perdida del siglo I d.C. del Alto Imperio Romano, recogiendo el estilo paraxiteliano en el uso iconográfico de un melléphebos stephanéforos o porta- dores de guirnaldas que decoraban las estancias de los banquetes romanos. Constituye el ejemplo más represen- tativo de la escultura romana en bronce de España, e igualándose en belleza a los pocos ejemplos romanos en este material de Europa. Su calidad estética solo es comparable con el Efebo de Volubilis, en Rabat.

SAN FRANCISCO, DE MENA.
Una de las magistrales esculturas en madera policromada de Pedro de Mena. Doña María de Saavedra la adquirió. Fue el convento de la Magdalena en 1710 el que la tuvo.
Con la desamortización eclesiástica, la escultura pasó a la humilde parroquia de San Miguel. Catalogada conociendo su autor pasó al Museo Municipal. Se representa al santo tal como narra la leyenda que apareció cuando el papa Nicolás V la observó al abrir su sepulcro, mostrándose el santo con los ojos vivos y manando sangre de su costado.

DOLOROSA MUSEO CONVENTUAL DESCALZAS.
Se inaugura este museo en octubre de 1999. Entre sus obras de arte destacan, además de su riqueza orfebre, pinturas de Pedro Atanasio Bocanegra, Mohedano, del mexicano Antonio Torres, Juan de Medina, Lucas Giordano, de los escultores Nicolás Fumo, Andrés Carvajal, Antonio del Castillo, Pedro Duque Cornejo, Francisco Zarcillo y Pedro de Mena Medrano, autor de esta Dolorosa llena de naturalismo, de mirada penetrante, perdida en el encuentro de su hijo, muestra de los tesoros artísticos de este íntimo museo.

RETABLO DEL ALTAR MAYOR DEL CARMEN.
Una de las joyas del barroco andaluz, de antes de 1747, muestrario del ideario del Carmelo en sus representaciones iconográficas que contiene. El autor de su arquitectura fue Antonio Primo. Las obras
escultoras fueron ejecutadas por las manos de José Medina y Diego Márquez. Todo el retablo es marco
para exponer a la Virgen del Carmen, de autor desconocido, ocurriendo lo mismo del esplendoroso camarín de planta hexalobulada, inusual en Antequera.

EL ARCO DEL NAZARENO PEÑA DE LOS ENAMORADOS.
D.Luis de Zayas, casado, se enamoró de una joven monja de la Encarnación. Aquella novicia renegó de aquel amor. En calle Nueva se le aparece Jesús el Nazareno… Comprende el mal que ha hecho y arrepentido, para que se recuerde su pecado manda construir este arco que guarda la imagen del Dulce Nombre. Era el año de 1671.

PORTADA DEL CEMENTERIO MUNICIPAL.
Modificación importante fue la simple entrada que tenía por otra más suntuosa que hace en 1985 por el que fuera alcalde Jesús Romero Benítez, construyendo en ladrillo visto tres arcos de medio punto, destacando el central más ancho y alto que soporta un segundo cuerpo mostrando en su frontal un mosaico de azulejo que hiciera Antonio Fernández representando a la patrona de Antequera, la Virgen de los Remedios.

EL TORNILLO.
Simboliza al Paraje Natural del Torcal, monumento nacional desde 2001. Su forma es una de las muchas que en este lugar sorprenden cuando florecieron como sedimentos marinos de hace 150 millones de años, siendo esculpidos por la lluvia, el viento y el hielo. El resultado: una ciudad pétrea con caminos, huecos y curiosas formas como el Sombrerillo, El Ataúd, los Prismáticos. el Cáliz, el Dado y esta del Tornillo.

PEÑA DE LOS ENAMORADOS.
Su nombre le viene del deseo de amor de Tello, cristiano, y de Tagzona, seguidora de Alá. Descubiertos, y prohibidos en su relación, desean morir antes que renunciar a su amor, y desde este risco quisieron volar hasta la eternidad lanzándose al vacío: “De la tajada peña se arrojaron y en el aire las almas dejaron”. De ahí, para siempre su nombre.

PUERTA DE GRANADA.
En 1748 se le manda al maestro alarife Martín Bogas, por orden del corregidor D.Rodrigo Navarro de Mendoza Cabrera y Ponce de León, el hacer una Puerta-Arco con la imagen de Nuestra Señora del Rosario, sustituyendo a una columna con cruz de hierro que en el siglo XVI había sustituido a un montículo con tres cruces de madera que actuaban de humilladero. Aquel arco señoreaba la entrada a la ciudad, siendo el lugar donde cuando llegaban las fechas de San Martín se reunirán las piaras de cerdos para su venta.

PUERTA DE ESTEPA.
Esta puerta se construye en 1998 para conmemorar que hacía 250 años que Antequera tenía la concesión por parte de Felipe VI de la actual Real Feria de Agosto de nuestra ciudad. Su creador, Jesús Romero Benítez quiso recordar con esta construcción la primitiva Puerta de Estepa que levantada en 1749 por el alarife Martín de Bogas, sería derribada en 1931 dada su lastimada situación. En su recuerdo quiso imitarla y poner los símbolos que aquella llevaba, recordando a la Virgen del Rosario en una escultura y a Santa Eufemia en un mosaico.

PLAZA DE TOROS.
Antequera desde 1494 ha celebrado corridas de toros. Testigo de ellas fueron la plaza de San Sebastián, la plaza Alta, el coso Viejo, el coso de San Francisco y la Alameda. En 1833, se quiso hacer sin éxito la primera plaza fija de toros en el corral de San Juan de Dios. Habrá que esperar a 1848 para que se celebren corridas de toros en donde hoy lo hacemos. Por su estado precario en 1984 se inicia una reestructuración total de ella que nos llevará a que el viejo edificio sea solo un recuerdo, construyéndose una plaza nueva en fachada, estructura y en el coso, que quedó más reducido.

ESTACIÓN DE FERROCARRIL.
Antequera aporto a la empresa Sociedad Ferroviaria Málaga Córdoba siete millones de reales con la condición de que la línea pasara por la ciudad o exigiendo un ramal con una estación que nos uniera con la línea Málaga Córdoba por Bobadilla. Hecho que tuvo lugar en 1865, esperando que Granada ejecutara el trayecto hasta Antequera, uniéndose hacia Córdoba en 1874. Antequera con esta estación de estructura arquitectónica sencilla no dejó de ser siempre un ramal de Bobadilla.

CAPILLA VOTIVA DEL PORTICHUELO.
De autor desconocido, se erige en 1715, sacralizando un espacio urbano, concepto muy usado en los siglos XVII y XVIII, llenando la ciudad de cruces, humilladeros, triunfos, hornacinas, nichos y capillas votivas, como es este el caso. Esta arquitectura, de uso de material pobre como el ladrillo, se hace para desarrollo expositivo exterior y con sentimiento popular, guardando en su segundo piso la imagen en lienzo de la Virgen del Socorro. Su cofradía, a su paso por este hito, se detenía para alabar y cantar a su Virgen.

CAPILLA VOTIVA DE LA CRUZ BLANCA.
Donde debió ir un humilladero con cruz encalada, se decide construir en 1774, por el alarife Martín de Bogas, en chaflán entre dos calles, Santa Clara y Lucena, esta capilla votiva con el aparejo de ladrillo. Al igual que la del Portichuelo, la zona baja es de tránsito urbano, y la superior, de adoración, con igual
imagen de advocación; la Virgen de Socorro. El segundo cuerpo tenía el mismo uso para implorar a su Virgen. Un tercer hito de paro de esta cofradía, en una hornacina, lo hará en la Plaza del Santiago, cuando en Semana Santa esta Virgen era llevada por los Cerretes.

FÁBRICA DEL HENCHIDERO.
Desde 1495 se tiene constancia de actividad textil y sedera, con producción de mantas y bayetas, ubicada en el cauce del Río de la Villa, abastecedor de energía hidráulica, que configuró la Ribera de los Molinos.En el siglo XVIII se constataba en el Catastro de Ensenada 34 productores que trabajaban la lana. Hoy solo queda el recuerdo en esta estructura arquitectónica que guarda un museo de la » Industria Téxtil «.

MERCADO DE ABASTOS.
Hasta 1885 estuvo ubicado en el Coso Viejo, al que llamaban “el Mercado de las Verduras”. D.Francisco Guerrero Muñoz, decide hacerlo en la plaza de la Constitución. En 1878 se inicia y será el arquitecto D.Jerónimo Cuervo González, el que lo termina en 1882. El 3 de diciembre de 1881 el edificio se desplome con el resultado de 10 muertos. En 1885, se concluía el edifico.

Las Guías Culturales de Antonio Madrona, tienen un formato físico desplegable tamaño tarjeta, que permiten al ciudadano llevar en su bolsillo una brújula de distintas «aportaciones museo» que dan impronta a nuestra ciudad.
En la primera de ellas, «Guía de fachadas de Iglesias de Antequera», colaboró Jesús Romero en la elaboración de la fidelidad de textos de referencia. En la segunda, «Esculturas en espacios públicos de Antequera», es Juan Campos Rodríguez quien aporta las referencias históricas. En la tercera es el historiador Manolo Rodríguez quien ha elaborado la selección y el texto.
Le seguirán otras que ya están en galerada: con Miguel A. Fuentes «Casas solariegas y palaciegas de Antequera«; Algunos «Edificios contemporáneos de interés arquitectónico» con Sebastián del Pino. Nuevamente Jesús Romero en «Fuentes de Antequera«. Y con Juan López Rama sobre Capillas votivas, hornacinas, azulejos…
Se están preparando así mismo, una muestra antológica de un excepcional artista fotógrafo antequerano, José Díez de los Ríos ; y la «Guía de escritores y escritoras de Antequera en la historia«, a cargo de Juan Benítez, entre otras.

La idea, la producción, la autoría de las fotos, el diseño de las grecas históricas personalizadas, el diseño y la maqueta… son también fruto del trabajo constante de este gran mecenas cultural: Antonio Madrona

Estos Pliegos desplegables culturales son un homenaje de Antonio Madrona a su esposa (qepd) Mercedes González Aranda. A este homenaje se han unido altruistamente los autores de referencia, constituyendo por su parte y especialmente por parte del propio Madrona, una obra de auténtico mecenazgo. Aunque en su día Antonio Madrona regalaba estos desplegables, son tan solicitados hoy en día, que ha rizado el rizo de su alma solidaria y tiene previsto que se puedan obtener en algunas iglesias, dedicando la totalidad del coste donativo a beneficio del convento.
(Además de los desplegables culturales en formato impreso, atqmagazine tiene el privilegio y la satisfacción de poder ofreceros su texto y sus fotos en este formato digital directo).






