Mari Paz Alba García, difusora del Patrimonio ATQ, recibirá el Premio ‘Venus de Anticaria’

Su nombre forma parte desde hace décadas de la historia educativa, cultural y humana de Antequera. Maestra por vocación, educadora por convicción y divulgadora cultural por pasión, ha dedicado su vida a sembrar conocimiento, sensibilidad y amor por el Patrimonio entre miles de personas.

Durante treinta y ocho años ejerció la enseñanza con una entrega ejemplar. Comenzó su carrera docente en Cartaojal en 1987, trabajando con niños de Educación Primaria. Allí empezó a forjar una forma de entender la educación basada no solamente en la transmisión de conocimientos, también en el acompañamiento humano, la cercanía y el compromiso con cada alumno.

Aquella vocación inicial no hizo más que fortalecerse con el tiempo.

Su trayectoria alcanzaría una dimensión extraordinaria en el Centro de Educación Permanente Ignacio de Toledo de Antequera, donde desarrolló la última etapa de su carrera profesional y donde llegó a desempeñar la responsabilidad de Jefa de Estudios. Desde allí contribuyó decisivamente al fortalecimiento de uno de los proyectos educativos para adultos más valiosos de Andalucía.

En su labor al frente del Plan de Conocimiento y Conservación del Patrimonio Cultural y Medioambiental de Andalucía llevado a cabo en este centro durante los siete años previos a su jubilación en septiembre de 2025, Mari Paz Alba no se limitó a impartir una asignatura. Creó una auténtica escuela de amor a Antequera.

Con una sensibilidad excepcional, una admirable capacidad promotora y organizativa y una extraordinaria habilidad para despertar el entusiasmo de quienes la escuchaban, convirtió el patrimonio histórico, monumental, arqueológico, cultural y medioambiental de Antequera en una experiencia vital para miles de ciudadanos.

Miles de personas han pasado por sus aulas.
Miles de ciudadanos han aprendido gracias a ella a mirar Antequera con otros ojos.
Miles de personas han descubierto el inmenso valor de su historia, de sus monumentos, de sus paisajes y de sus tradiciones gracias a una mujer que entendió que el Patrimonio monumental, no es una acumulación de piedras antiguas ni una lista de monumentos protegidos, que es una forma de comprender quiénes somos y de fortalecer nuestro sentimiento de pertenencia a una comunidad.

Lo verdaderamente excepcional es que consiguió este resultado en el ámbito de la educación de adultos.
Personas que regresaban a las aulas después de décadas alejadas de ellas. Personas con obligaciones familiares y laborales. Ciudadanos que simplemente buscaban ampliar conocimientos o enriquecer su tiempo libre.
Mari Paz Alba logró algo extraordinario, despertar en ellos una pasión auténtica por la cultura y por el Patrimonio de su ciudad.

Los alumnos de Patrimonio han podido entrar, gracias a su eficaz gestión, en lugares por ejemplo tan exclusivos como la cúpula de Santa Eufemia, no solo en el mirador. Han podido estudiar todo el Patrimonio Monumental de Antequera con las explicaciones en directo de invitados de excepción, las figuras más relevantes de cada caso que impartían en vivo auténtica sabiduría de nuestra Antequera.

La Sección de «Patrimonio Cultural y Natural» se convirtió en mucho más que una materia educativa. Fue un espacio de descubrimiento colectivo. Un lugar de encuentro entre generaciones. Un laboratorio de curiosidad… una escuela de ciudadanía… una ventana abierta a la historia de Antequera.

A través de centenares de actividades, conferencias, visitas guiadas, rutas culturales, encuentros con especialistas, proyectos divulgativos e iniciativas de investigación y sensibilización, talleres…consiguió acercar el patrimonio a la ciudadanía de una forma cercana, atractiva y profundamente transformadora.

Cada actividad organizada por ella tenía un objetivo que iba más allá del aprendizaje. Pretendía crear vínculos entre las personas y su ciudad. Entre el presente y el pasado. Entre el conocimiento y la emoción.
Y precisamente ahí reside una de las claves de su legado. Porque cada alumno que aprendía con ella se convertía a su vez en un divulgador espontáneo del patrimonio antequerano.
Cada persona que participaba en sus actividades acababa transmitiendo a familiares y amigos aquello que había descubierto.
…Su influencia se multiplicaba así de manera silenciosa pero constante.

Por ello, puedo afirmar sin exageración que pocas personas han contribuido tanto en las últimas décadas al conocimiento ciudadano del Patrimonio de Antequera como Mari Paz Alba.

Probablemente, su mayor mérito sea haber creado generaciones de ciudadanos que hoy conocen mejor su ciudad, la valoran más y sienten hacia ella un profundo sentimiento de respeto y pertenencia.

No es casualidad que el Ayuntamiento de Antequera reconociera esta trayectoria concediéndole junto a sus alumnos pen 2024 el Premio Efebo (uno de los mayores galardones que puede recibir una persona por su contribución a la ciudad), por esa fuerza de amor a Antequera que ella y los alumnos y alumnas de Patrimonio representaban.

Sin embargo, la figura de Mari Paz Alba trasciende incluso los límites de su brillante carrera docente.
Porque otro de los aspectos admirables de su trayectoria es que su compromiso con la cultura no terminó el día que se jubiló.
Lejos de retirarse de la vida cultural y social de Antequera, ha continuado desarrollando una intensa actividad ciudadana. Su pasión por el Patrimonio, la Naturaleza, la Historia y la Divulgación Cultural permanece intacta. Participa activamente en numerosas asociaciones y colectivos vinculados a la defensa del patrimonio histórico, la protección del medio natural y la promoción cultural.

Entre ellos destaca su colaboración con entidades tan significativas como Torcaleros, así como su papel fundamental en la creación, impulso y desarrollo de proyectos ciudadanos de enorme valor para la comunidad.

Cofundadora de «Las legales a Pastelero» creando ruta deportiva de presencia femenina por el Torcal.

Especialmente relevante resulta su vinculación con iniciativas como Clandestinos de Cultura y Amigos del Patrimonio ATQ, colectivos sin ánimo de lucro de los que es fundadora y que han conseguido aunar a centenares de ciudadanos en torno al conocimiento, la protección y la difusión de la riqueza cultural de Antequera. Es una organizadora nata, y dinamizadora silenciosa, alma y «motor»…

En globo, en los cielos de Antequera. Clandestino de equinoccio de primavera 2025

Mary Paz Alba, maestra del asombro | el puente entre el conocimiento y la emoción.
Ella no enseña, abre puertas en la mente. Con su voz pausada, como quien comparte un secreto valioso, siembra en sus alumnos el temblor dulce del descubrimiento. No hay teoría que no se transforme en experiencia, ni explicación que no termine con los pies en la tierra, el alma alerta y el corazón un poco más lleno. En ella, el saber es un río que nunca se impone, pero que te invita y te envuelve. Nos conduce por la herencia del Patrimonio, por la belleza callada del entorno natural, como quien lleva de la mano sin dejar de mirar a los ojos. En su presencia, uno no solo aprende, se reencuentra con la curiosidad primera, esa que mueve el mundo. | ChLL

Gracias a su prestigio personal, a su capacidad de convocatoria y a la confianza que inspira entre quienes la conocen, continúa reuniendo a personas de distintas edades e intereses alrededor de un objetivo común: conocer mejor Antequera para quererla más y protegerla mejor.

Conferencias, visitas guiadas, rutas patrimoniales, actividades divulgativas, encuentros culturales, jornadas de sensibilización, excursiones de carácter histórico y medioambiental y numerosas iniciativas ciudadanas siguen hoy y seguirán naciendo bajo su impulso.

Y lo hace sin obligaciones profesionales, sin contraprestaciones y sin buscar reconocimiento alguno.
Lo hace porque cree profundamente en el valor transformador de la cultura.
Porque está convencida de que una ciudadanía culta es una ciudadanía más libre, más comprometida y más fuerte.

Por eso, cuando se analiza la figura de Mari Paz Alba, no estamos únicamente ante una excelente maestra, una brillante educadora o una eficaz gestora académica. Estamos ante una auténtica constructora de comunidad.
Ante una mujer que ha dedicado buena parte de su vida a tejer vínculos entre las personas y su territorio.

Fotografías como estas hay en los álbumes de fotos de muchas casas de Antequera. Momentos vividos de sabiduría y amistad compartida.

Su legado no puede medirse solamente en años de docencia ni en cargos desempeñados. Debe medirse en vocaciones despertadas ( la mía, por ejemplo). En ciudadanos sensibilizados. En amistades nacidas alrededor de la cultura. En personas que recuperaron el entusiasmo por aprender. En vecinos que hoy observan Antequera con una mirada más profunda gracias a ella.

Debe medirse en el orgullo colectivo de pertenecer a una ciudad cuya historia merece ser conocida, valorada y defendida. Y ese mérito, profundamente cultural, social y cívico, constituye probablemente una de las aportaciones más valiosas que una persona puede entregar a su ciudad.

Su jubilación puso fin a una etapa administrativa. Pero no a su influencia. Su obra continúa viva en cada alumno que recuerda una de sus clases. En cada ciudadano que descubre un rincón de Antequera con nuevos ojos. En cada conversación donde alguien comparte un conocimiento que aprendió gracias a ella. En cada actividad cultural que sigue impulsando….

… En cada persona que entiende que el Patrimonio no es solo memoria, porque también es futuro.

Mari Paz Alba no ha sido únicamente una maestra; ha sido una creadora de ciudadanía cultural y una de las personas que más ha contribuido a que los antequeranos conozcan, amen y defiendan el Patrimonio antequerano y andaluz.


Era su despedida de las aulas en 2025, en un homenaje de sus alumnos.

Juan Ramón Castro, artista creador multifacético, fue el autor de un emotivo escrito a Mari Paz Alba.
Leído en nombre de todos por Carmen Parejo en la fiesta de despedida 2025
En la entrega del Efebo de Antequera, agradeciendo al Ayuntamiento este premio a ella y a todos y todas la personas que pasaron por Patrimonio y poniendo en valor a los estudiantes del CEPER

Mari Paz Alba García ha contagiado mucho amor por el Patrimonio de Monumental y Natural Andaluz